El Gobierno impulsará este miércoles una suba del salario mínimo del orden del 32% hasta diciembre, que llevaría el piso actual de $118 mil a un valor cercano a $158 mil. También anunciará un refuerzo de $20 mil para los planes sociales en marcha. Así lo acodaron ayer los técnicos del equipo económico con los negociadores de las centrales obreras con vistas a la reunión de dirigentes sindicales y empresarios que se desarrollará hoy. El peso mayor de la medida, sin embargo, recaerá sobre el propio Estado a partir del impacto central del piso salarial sobre el valor de los programas sociales y de las jubilaciones mínimas.
De todos modos las tres partes cumplirán este miércoles el rito: desde las 16 se reunirá el plenario que integran 16 referentes del sector patronal, en el que se inscriben la industria, el comercio, el agro, la banca, la Bolsa y la construcción, y otros tantos del sindicalismo con preponderancia de la CGT y representación menor de la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. La deliberación será seguida de cerca por movimientos sociales que esperan un mayor empuje para los programas que perciben sus adherentes.
De hecho, este martes las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) dieron a conocer un documento conjunto con una propuesta para el Consejo del Salario: «el objetivo acordado es que en este último periodo del año el mínimo salarial legal tenga un fuerte incremento que permita recuperar en términos reales la pérdida del poder adquisitivo producto del proceso inflacionario impulsado por los grandes formadores de precios», señala un documento de las tres organizaciones.
A continuación dijeron comprometerse a «impulsar una política salarial común e integral que contemple las necesidades y demandas del conjunto de la clase trabajadores se encuentren en relación de dependencia formal, bajo convenios, en cooperativas o en situaciones de informalidad».
Las últimas reuniones del Consejo dieron como resultado un consenso mayoritario de sus miembros por los aumentos en línea con la inflación y, en general, la disidencia de la CTA Autónoma. En la anterior discusión la CTA de los Trabajadores se abstuvo.
