El mercado automotor argentino atraviesa una etapa de transformación marcada por el crecimiento sostenido de los vehículos importados, que en abril alcanzaron el 15% del total de patentamientos. Según datos de la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA), se registraron 7.085 unidades de este segmento, consolidando una tendencia que viene en alza.
El fenómeno no solo responde a una mayor disponibilidad de unidades, sino también a un cambio en las preferencias de los consumidores. La demanda se orienta cada vez más hacia modelos con mayor equipamiento tecnológico, eficiencia energética y presencia en segmentos en expansión, como los SUVs y los vehículos eléctricos.
En ese contexto, el presidente de CIDOA, Ernesto Cavicchioli, sostuvo que “los resultados muestran un mercado en plena transformación, donde la innovación y la diversidad de productos impulsan el crecimiento de las marcas importadas en el país”.
Dominio asiático y fuerte competencia

El ranking de abril dejó en evidencia el liderazgo de las automotrices asiáticas, especialmente las de origen chino. La marca BYD encabezó las ventas con 1.701 unidades, seguida por BAIC (933) y Hyundai (628).
También se destacaron Chery, Haval y Kia, consolidando un escenario donde la oferta asiática domina el segmento importado.
Más atrás aparecen marcas tradicionales como BMW y nuevas propuestas como MG, en un mercado cada vez más diverso y competitivo.
SUVs y eléctricos, los protagonistas

El ranking por modelos confirmó la tendencia hacia vehículos utilitarios deportivos y electrificados. El más vendido fue el BAIC BJ30, seguido por el BYD Atto 2 y el BYD Dolphin Mini.
También sobresalieron modelos como el Hyundai HB20, el BYD Song Pro y el Kia K3, junto a opciones como el Chery Tiggo 7 y el Haval Jolion.
La concentración del mercado es otro dato relevante: las diez primeras marcas explican más del 82% de las ventas, lo que refleja un escenario competitivo pero con jugadores claramente dominantes.
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Un mercado en transición
El crecimiento de los importados plantea nuevos desafíos para la industria nacional, que deberá adaptarse a un entorno donde la tecnología, la eficiencia y la variedad de modelos se vuelven factores decisivos.
Así, abril dejó en evidencia que los vehículos importados no solo ganan participación, sino que también empiezan a marcar el rumbo del negocio automotor en la Argentina, en un contexto donde la innovación y la competencia global redefinen las reglas del mercado.
