Los miembros de la OPEP redefinen su estrategia tras el cimbronazo por la salida de los Emiratos Árabes Unidos

La salida de Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) desencadenó una serie de interrogantes sobre el futuro del cartel petrolero y su capacidad para regular el mercado global. La decisión del país del Golfo dejó a la organización sin uno de sus miembros con mayor potencial de producción no utilizado, justo antes de una reunión clave.i

Durante este domingo, Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán se reúnen en formato virtual para debatir si incrementan sus cuotas de extracci

Analistas remarcan que el ajuste podría situarse en 188.000 barriles diarios adicionales, cifra similar a la pactada en meses previos, aunque ahora sin la contribución de Emiratos.

La inminente decisión del grupo ocurre en un contexto de producción restringida. Entre los países sujetos a cuotas, la extracción cayó en marzo a 27,68 millones de barriles diarios frente a una meta de 36,73 millones, lo que representa un déficit de aproximadamente nueve millones de barriles, según detalló la la analista Priya Walia a la AFP.

Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonó la OPEP y la OPEP+ a partir del 1 de mayo (Europa Press)Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonó la OPEP y la OPEP+ a partir del 1 de mayo (Europa Press)

El principal obstáculo para aumentar la oferta se encuentra en el Golfo Pérsico. Las exportaciones de la región fueron perjudicadas por el bloqueo del estrecho de Ormuz, controlado por el régimen de Irán desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. La obstrucción del paso marítimo limitó la capacidad de respuesta de los países con mayor margen de producción excedente.

La decisión de Emiratos Árabes Unidos, que ya había expresado insatisfacción con sus cuotas desde 2021, marca un precedente relevante para la OPEP+. Su empresa nacional, Adnoc, proyecta alcanzar una capacidad de 5 millones de barriles diarios en 2027, una cifra muy superior a la última cuota asignada de 3,447 millones. Esta diferencia incrementa la competitividad de Abu Dhabi, que ahora podrá operar con mayor flexibilidad fuera del marco del cartel.

Los países más afectados por el contexto son Arabia Saudita, Irak y Kuwait, quienes concentran la mayor parte de la capacidad ociosa, además de Emiratos, que ya no será considerado en los cálculos internos.

Por su parte, Rusia, el segundo mayor productor de la alianza, enfrenta desafíos propios: la industria petrolera rusa sufre por la retirada de inversiones occidentales desde su invasión a Ucrania en 2022 y por los reiterados bombardeos ucranianos con drones, que complican mantener el ritmo de extracción pactado.

Gatos de bombas de petróleo en las afueras de Almetyevsk en la República de Tatarstán, Rusia (REUTERS/Alexander Manzyuk/Foto de archivo)Gatos de bombas de petróleo en las afueras de Almetyevsk en la República de Tatarstán, Rusia (REUTERS/Alexander Manzyuk/Foto de archivo)

Algunos analistas consideran posible una guerra de precios si los Emiratos Árabes Unidos (EAU) incrementan su producción sin restricciones, superando los 5 millones de barriles diarios, mientras que Rusia descarta ese escenario en un contexto de mercado deficitario. En vísperas de la reunión prevista para mañana, el viceprimer ministro ruso y responsable del área petrolera, Alexandr Nóvak, anticipó un aumento modesto en el nivel de bombeo.

Por su parte, el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, afirmó el jueves que la salida de Emiratos Árabes Unidos de la organización no provocará una guerra de precios del crudo en el mercado internacional, debido al déficit existente de hidrocarburos.

“¿Qué guerra de precios puede tener lugar en las actuales condiciones si el mercado es deficitario?”, declaró Nóvak a la prensa rusa durante el Foro de Inversiones del Cáucaso, según información de la agencia TASS.

(Con Información de AFP