El énfasis oficial de que con el esquema de banda cambiaria el dólar tenderá hacia el piso, acercándose a $1.000, se cumplió en la primera y corta semana de vigencia de lo que el Gobierno llamó la “Fase 3″ del programa económico, respaldada por desembolsos iniciales de USD 12.000 millones del FMI y USD 1.500 millones del Banco Mundial.
El nuevo esquema de flotación se inició con una banda inferior de $1.000 y una superior de $1.400; al valor inferior el Banco Central vendería dólares, para sostenerlo, y al precio superior compraría, para contenerlo. Mientras, el piso cae 1% por mes, el techo sube 1% por mes. Al cabo del primer mes, la banda irá de $990 a 1.414 y en apenas 3 meses la diferencia entre puntas rozará el 49 por ciento.
Funcionarios de Economía enfatizaron que el dólar tendería a bajar y el propio presidente Javier Milei declaró que el BCRA comprará solo en la banda inferior, invitando al campo y a los grandes traders a vender producto y liquidar dólares, porque además el 30 de junio expira la reducción de retenciones a los principales productos de exportación y no habrá prórroga ni reducciones adicionales.
El discurso oficial es funcional al objetivo de que los exportadores se apuren a vender y los importadores esperen a que el dólar baje y para que no haya impacto inflacionario, advirtió Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea. “Después está la preocupación de algunos sectores exportadores y el análisis sobre si eso se concreta. No es tan fácil que en el piso dela banda el BCRA pueda comprar muchos dólares: las empresas no tienen acceso al dólar oficial, pero sí al CCL, que por diseño del plan quedó cerca del oficial y si se acerca mucho puede reaparecer demanda de dólares por ese lado. Del otro lado, también está la oferta de dólares por el carry trade” , explicó.
La vuelta del carry trade
Sobre el ingreso de dólares para aprovechar la tasa de interés en pesos y ganar en dólares, un informe de Quantum recordó que el acuerdo con el FMI permite que el BCRA intervenga dentro de la banda cambiaria “en función de sus “objetivos macroeconómicos y acumulación de reservas internacionales”.
La consultora notó que la curva en pesos del Tesoro vino subiendo y muestra tasas efectivas mensuales de entre 3 y 3,5% e incluso calculó el tipo de cambio implícito a la fecha de vencimiento entre una posición de efectivo en dólares y una posición en Lecaps en pesos, con datos del lunes y martes pasado. La conclusión es que el tipo de cambio breakeven (límite entre ganar y perder en dólares al fin de la operación) está cerca del promedio de la banda al inicio, en julio se acerca al techo y en octubre lo perfora.
Allí puede verse, por caso, que si el dólar libre a la fecha de vencimiento de la Lecap T15D5 (el próximo 15 de diciembre) está en $1.300, la ganancia en dólares es de 20%, si está en 1.400, es de 12%, pero en $1.500 se reduce al 4% y se transforma en pérdidas del 2 y del 8% si el dólar “libre” se sitúa entonces en $1.600 y $1.700 respectivamente.
Dentro del esquema cambiario vigente, es probable que, dada la estacionalidad positiva del ingreso de dólares por la liquidación de exportaciones del agro y la liberalización de los controles que quedan, el tipo de cambio se sostenga dentro del promedio de la banda en el corto plazo. En ese escenario, las posiciones en pesos resultarían favorecidas”, dice el informe, y sugiere posiciones de corto plazo, “dado que es probable que la tasa de interés se mantenga en los niveles actuales, con tendencia al alza, hasta tanto se perciba que la inflación vuelve a desacelerar”.
He ahí un problema. Según Vasconcelos, que el gobierno pretenda llevar y mantener el dólar a $1.000 aumenta los riesgos del esquema y tiende a presionar hacia arriba la tasa de interés, en medio de una economía mundial muy inestable. “El gobierno debería dar una señal más clara de que no solo tiene compromiso en las bandas, sino también de reservas. En dos meses y medio tiene que comprar USD 4.800 millones; eso permitiría un desembolso de USD 2.000 millones del FMI y bajar el riesgo país, dando señales de que el BCRA no consume los dólares que prestó el FMI. Sería mejor que compre dólares genuinos, que también van a ser necesarios para defender el techo de la banda”, señaló.
Precauciones
“No creo que el BCRA pueda comprar todos los dólares en el piso de la banda”, dijo el economista, que por eso mismo cree conveniente tomar precauciones y empezar a recuperar reservas. “No digo que lo haga ya, pero no dejaría pasar tanto tiempo ni dejar de subir tanto la tasa en pesos para entrar en el mercado”, dijo el economista a Infobae. Es más sano para la economía que el precio del dólar esté más cerca del centro. Muy cerca del piso o del techo, por razones técnicas, no conviene que esté. Si llega al piso y el gobierno se enamora del piso, habría efectos colaterales sobre la tasa de interés, el costo financiero de las empresas, el costo de la deuda del gobierno y el nivel de actividad, advirtió Vasconcelos, quien descree de que haya mucho traslado a precios.
