El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este lunes los logros alcanzados en su gestión y afirmó que su gobierno devolvió al país al grupo de las diez mayores economías del mundo, redujo el hambre y mejoró indicadores clave como inflación, empleo y salario real.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, publicó este lunes un mensaje en el que reivindicó los resultados económicos y sociales alcanzados durante su gestión y aseguró que el país “no va a parar por aquí”, en referencia a los desafíos que aún quedan por delante.
En su mensaje en sus redes sociales, Lula afirmó que Brasil volvió a ubicarse “entre las diez mayores economías del mundo” y que su administración logró sacar al país “por segunda vez del mapa del hambre”, referencia elaborada por la FAO que identifica a las naciones con niveles críticos de inseguridad alimentaria. Además, destacó que su gobierno tendrá “en cuatro años, la menor inflación acumulada de la historia y la menor tasa de desempleo”.
El mandatario subrayó también la recuperación del poder adquisitivo: “El salario mínimo volvió a subir por encima de la inflación”, indicó. En ese sentido, enumeró programas y medidas implementadas desde el inicio de su gestión para fortalecer el ingreso de las familias más vulnerables.
Programas sociales y productivos
En ese sentido, Lula remarcó que se amplió el alcance del programa Bolsa Família, se creó el incentivo educativo Pé-de-Meia y se actualizó el valor de la merienda escolar. También señaló que su administración abrió “las puertas de las universidades para la juventud negra, indígena y de las periferias”, en referencia a políticas de acceso y permanencia en la educación superior.
En materia de producción, sostuvo que se incrementaron los montos del Plan Zafra, destinado a financiar el agronegocio, y los recursos para la agricultura familiar. Mencionó, además, nuevas políticas energéticas y de asistencia económica: el programa Luz del Pueblo, que “elimina o reduce la factura de luz de las familias más necesitadas”, y la puesta en marcha de Gas del Pueblo, destinado a subsidiar el acceso al gas de cocina.
Otro punto que destacó el presidente fue la reforma en el Impuesto a la Renta, que establece exención para quienes perciben hasta 5 mil reales mensuales. Según Lula, esta medida representa “un paso decisivo por un Brasil más justo”.
Pese a la extensa lista de medidas señaladas, Lula aseguró que los avances obtenidos hasta ahora “son apenas el primer paso”. Y concluyó: “Pueden estar seguros de que no vamos a parar por ahí. Lo que queremos es que la población brasileña tenga derecho a la riqueza que produce con el sudor de su trabajo”.
