La tala indiscriminada de árboles nativos en el Cerro Chapá volvió a encender las alarmas ambientales y sociales en Misiones. Mabel Acosta, integrante del Movimiento Ambiental Misiones (MAM), denunció en La Última Rosca por Radio Up que se talaron ejemplares protegidos de Palo Rosa y otras especies nativas, a pesar de estar amparadas por la legislación vigente.
Denuncian tala indiscriminada de árboles nativos en Cerro Chapá
Para documentar los hechos, Acosta y su equipo instalaron una carpa en su propia chacra y registraron con fotos y videos quiénes ingresaban, quiénes salían y quiénes extraían madera. Según explicó, cuentan con pruebas que comprometen a funcionarios y empresarios: “Pusimos la barranca, nuestra propia chacra, a esperar que ellos pasen para filmarlo, para ver quién entra, quién sale, quién lleva la madera. Tengo fotos, filmaciones que comprometen a mucha gente”.

Acosta aclaró que la intención no era obstaculizar el paso de nadie, sino proteger los árboles y constatar los hechos: “el camino nunca estuvo trancado. Nosotros quedamos ahí solamente para filmar, para saber quién saca la madera. Eso queríamos: constatación y pruebas.”
El Palo Rosa, especie en peligro y símbolo nacional, fue talado a pesar de estar protegido por ley. Además de su valor cultural y medicinal, los ejemplares sirven de hábitat para diversas especies animales, y su destrucción afecta a la comunidad guaraní: “además de ser una medicina, es un símbolo nacional, un monumento natural que está totalmente protegido. La comunidad guaraní pierde su hábitat, plantas medicinales y animales que viven en la selva.”

Acosta denunció la connivencia entre autoridades y madereros, y cuestionó la falta de intervención del Ministerio de Ecología: “Ecología no frenó la tala… hoy vivimos dentro de la chacra y nos prohíben salir de nuestro propio terreno. No estamos pidiendo paso a nadie, solo queremos proteger la selva misionera y evitar la depredación de especies nativas en extinción.”
La ambientalista también relató más de 200 ejemplares nativos fueron talados, incluyendo angico, espina de corona, guayabira, timbo y otras especies, muchas de ellas en riesgo de extinción. La pérdida de estos árboles afecta directamente la biodiversidad, el equilibrio del ecosistema y la preservación de la flora autóctona: “estamos hablando de árboles gigantes, totalmente prohibidos para cortar. Ni un poste se puede sacar. La depredación está fuera de control”.

Acosta explicó que la tala indiscriminada no solo tiene un impacto ambiental, sino también cultural y turístico: “veníamos soñando con mostrar turísticamente los árboles tan lindos y gigantes que tenemos en Misiones. En la región del Chapa, la sierra es de gran valor turístico, pero cada vez quedan menos árboles. Lo que destruyen afecta la biodiversidad y la posibilidad de educación ambiental.”
La denuncia del MAM expone una problemática que combina depredación ambiental, incumplimiento de la ley y conflictos sociales con las comunidades locales, mientras los responsables continúan operando con impunidad.
El llamado de la organización es claro: proteger la selva misionera, garantizar la conservación de especies en extinción como el Palo Rosa, y frenar la explotación ilegal que amenaza la biodiversidad, la cultura local y el equilibrio ecológico de la provincia.
