Más del 65% de las rutas nacionales presenta deterioro y advierten por riesgos en corredores clave

Un informe técnico de trabajadores de Vialidad Nacional señala que la mayoría de la red vial se encuentra en estado regular o malo, con tramos críticos para la producción, la logística y la seguridad vial.

Más del 65 por ciento de las rutas nacionales del país muestra un nivel de deterioro que compromete la circulación y la seguridad de quienes las transitan, según un relevamiento elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina). El informe advierte que la falta de mantenimiento sostenido y la paralización de obras impactan de manera directa en corredores estratégicos para el transporte de cargas y pasajeros.

Rutas nacionales: entre 67% y 70% se encuentra en regular o mal estado

El diagnóstico técnico, basado en relevamientos realizados por personal de la Dirección Nacional de Vialidad, indica que entre el 65 y el 70 por ciento de la calzada se encuentra en condiciones regulares o deficientes. La situación se replica en distintas regiones y se agrava en rutas utilizadas para el traslado de producción agropecuaria y logística de larga distancia.

En la provincia de Buenos Aires, el informe detalla que solo el 36,8 por ciento de las rutas nacionales que atraviesan el territorio presenta un estado considerado adecuado. El 11,5 por ciento fue clasificado como regular y el 51,7 por ciento como malo. En comparación, en Santa Fe el deterioro alcanza al 53,6 por ciento de la red nacional, mientras que en La Pampa llega al 38,6 por ciento, en Córdoba al 12 por ciento y en San Luis al 2,2 por ciento.

Desde Fepevina señalaron que el mantenimiento preventivo fue reemplazado por intervenciones puntuales, lo que derivó en la aparición de baches profundos, deformaciones de la calzada y fallas estructurales. Estas condiciones obligan a reducir la velocidad de circulación en varios tramos y generan mayores costos operativos para el transporte.

Entre los corredores más comprometidos se encuentra la ruta nacional 5, que une Luján con Santa Rosa. El relevamiento indica deterioro extendido de la carpeta asfáltica, lo que impide sostener velocidades constantes y prolonga los tiempos de viaje. En ese tramo, el tránsito pesado representa cerca del 30 por ciento del flujo vehicular, y se registran reclamos de vecinos y autoridades locales por la falta de avances en las obras previstas.

La ruta nacional 7, en el sector comprendido entre Junín y Chacabuco, presenta un escenario desigual. Mientras algunos tramos fueron transformados en autopista, persisten problemas vinculados a la señalización, iluminación y mantenimiento en accesos y colectoras, con obras que permanecen detenidas.

Otro de los puntos señalados es la ruta nacional 33, que conecta zonas de producción agrícola del sur santafesino y bonaerense. El informe advierte que el pavimento presenta deformaciones severas y pérdida de la capacidad estructural de la base, lo que requiere tareas de reconstrucción integral y no reparaciones superficiales. Intendentes de distintos distritos elevaron reclamos ante organismos nacionales por el estado del corredor.

A este anorama se suma un relevamiento del Instituto Argentina Grande, que la semana pasada difundió un mapa del estado de las rutas por provincia y alertó sobre el incremento de la siniestralidad vial. Según Fepevina, los siniestros fatales registraron un aumento interanual del 14 por ciento, con 4.369 muertes en todo el país, un dato que el sector vincula al deterioro de la infraestructura vial.

Frente a este escenario, la federación reclama la declaración de la emergencia vial y la restitución de fondos para garantizar tareas de conservación y obras en los principales corredores. Los informes coinciden en que, sin un plan integral de inversión y mantenimiento, el estado de las rutas nacionales continuará empeorando, con impacto directo en la seguridad vial, la conectividad y la actividad económica.

MO