Un importante dirigente de Juntos por el Cambio imaginaba una posible explosión del sistema político. El escenario era más o menos este: Cristina Kirchner decidía ser candidata, Mauricio Macri creía que a ella le podía ganar y se lanzaba; la UCR se abría de Juntos por el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta los seguía, armaban una coalición con un sector del peronismo o solos…
El sistema político se fracturaba en 4 o 5 partes, contándolo a Javier Milei. Hoy ese escenario de quiebre vuelve a instalarse a partir de la decisión de Rodríguez Larreta de incorporar a Juan Schiaretti a una nueva alianza. Eso supondría el fin de Juntos por el Cambio, al menos como lo conocemos hasta ahora.
Por ahora la sangre no llegó al río. Solamente por ahora. A última hora del miércoles se reunió el Consejo Directivo del PRO nacional para discutir la política de alianzas. «Se ratificó la vocación permanente e irrenunciable del pro en la búsqueda de ampliación del frente jxc», plantearon cerca de Larreta.
Se encomendó a que Federico Angelini (presidente del PRO, alineado con Patricia Bullrich) y Eduardo Macchiavelli (secretario general, que responde a Larreta) a que puedan avanzar en negociaciones con José Luis Espert para incorporarlo a Juntos por el Cambio.
«Se resolvió asimismo que dada el inminente vencimiento del plazo para la constitución de alianzas, se reúnan todas las veces que se requiera para escuchar las opiniones del conjunto del consejo», explicaron fuentes partidarias. Así, se llegó a un entendimiento básico. Que lejos de solucionar las diferencias, por lo menos pone algunos paños fríos.
El tema de fondo -que no se trató en esa reunión- es la incorporación de Schiaretti ni la conformación de una nueva alianza, que es la propuesta de Larreta.
El factor Schiaretti
¿Por qué Larreta propone esto? Según la gente de Patricia Bullrich es porque está “desesperado”. Ve caer su intención de voto en las encuestas día a día y necesitaba hacer una jugada extrema. En el larretismo no comparten esa mirada.
Es verdad que entre los encuestadores no está tan clara la foto de hoy. Algunos dicen que Horacio está arriba y otros que pierde por paliza. Pero la mayoría coincide en que la tendencia es hacia abajo.
El votante cordobés es quizás el más duro opositor del país. Por eso Schiaretti -pese a ser peronista- nunca pudo incorporarse al Frente de Todos, incluso cuando en una primera etapa tuvo una buena relación con Alberto Fernández.
Los cálculos de Horacio Rodríguez Larreta
El votante cordobés elige halcones: Macri y Bullrich. Pero a la vez tiene una buena imagen de Schiaretti. Es decir, que es una manera de sacarle potenciales votantes a la exministra.
Si Larreta está complicado para seguir creciendo, entonces tiene como estrategia dividir a los votos de sus rivales: Espert por el liberalismo, Schiaretti por el cordobesismo. Los dos son potenciales votantes de Bullrich.
Pero el intento de hacerlo generó una fuerte reacción en el sector “halcón”. Macri: “No entiendo las decisiones que viene tomando, o tenemos un compromiso con el cambio profundo, rápido, con coraje, o no tiene sentido volver al poder”.
“Debería volver a esa mesa que creamos hace 15 días, donde quedamos claramente que los dos responsables dentro del PRO iban a sentarse a resolver cada problema”, se quejó.
El intento (unilateral) de Larreta de cambiar las reglas de juego, tuvo otro correlato. Patricia Bullrich salió el domingo a decir que Larreta y Morales son lo mismo que Massa. Que proponen un cambio a medias que no conduce nada. Lo dijo a los gritos y casi llorando. Lo hizo a modo de denuncia: “Son amigos de Massa”, planteó, como si eso fuera un insulto.
En síntesis los denunció por ser cómplices del oficialismo. ¿Cómo se vuelve de eso?
Las dudas en el Frente de Todos
Del otro lado, no están mucho mejor. El sábado hay un congreso partidario del Frente Renovador. Ahí Massa va a volver a insistir en la idea de que tiene que haber un solo candidato en el Frente de Todos, y que tiene que ser él.
En la previa, uno de los principales funcionarios massistas en el gabinete planteó que están dispuestos a abandonar el Frente si eso no ocurre.
“Continuaremos en el Frente de Todos, trabajando en este espacio político en la medida en que el Frente de Todos demuestre como nosotros conocemos la voluntad de ganar las elecciones”, dijo Diego Giuliano, ministro de Transporte en declaraciones radiales.
Alberto Fernández también le echó nafta al fuego de la interna. En un acto de presentación de la Mesa Nacional de Integridad y Transparencia tiró: “Hay un presidente y funcionarios que se van igual que como llegaron. No enriquecimos a nuestras familias, no somos amigos de empresarios ni les entregamos obras a nuestros amigos». Lo dijo un día después de que Cristina Kirchner quedara sobreseída en una causa en la que estaba sospechada de corrupción.
Alberto insiste en que las candidaturas se deben definir por una PASO. Y tiene listos a Daniel Scioli y Agustín Rossi para presentarse como sea. Scioli ya avisó que no se baja por nada del mundo.
Pero si Scioli no se baja, Massa no va a ser candidato. Y si no es candidato, ¿Cuánto tiempo puede aguantar adentro de un gobierno cuyo desenlace final no maneja? El peor fantasma para él es pensar que después de las PASO, Milei sea el candidato más votado y que la incertidumbre sea tal que termine generando una nueva crisis económica. Así, se quedaría sin candidatura y sin éxito de gestión para legar a futuro.
La que lo planteó clarito fue Cecilia Moreau, presidenta de la Cámara de Diputados, leal a Massa: «Está harto de sostener la estabilidad», mientras otros dirigentes del Frente de Todos «juegan a la interna con soldaditos de cartón». Hace unos días se había quejado de que Scioli no esté trayendo inversiones a la Argentina.
Wado de Pedro acumula fotos. En las últimas horas, se mostró con Claudio Lozano, uno de los precandidatos de otro partido que integra el Frente. Por la tarde del martes, con Gabriel Katopodis, uno que dice que quiere “estar entre los 11” (candidatos).
Algunos siguen pensando en que Axel Kicillof “suba” a Nación. Quizás sea la oportunidad para algunos intendentes de ir por la provincia de Buenos Aires.
A 7 días del cierre de alianzas, casi no hay certezas. El bicoalicionismo que existía en la Argentina hasta hace 4 meses ya no existe más. La duda es cómo van a quedar los espacios el día que haya que votar, el 13 de agosto.
Fuente: A24



