Mendoza: cerraron el área de maternidad de un hospital por la baja de nacimientos

Mendoza. La decisión del Ministerio de Salud de Mendoza de cerrar el área de maternidad del Hospital Saporiti, en Rivadavia, expone el impacto de la caída de la natalidad. Un demógrafo analizó el fenómeno, lo vinculó con el avance de los derechos de la mujer y proyectó sus consecuencias.

El Ministerio de Salud de Mendoza resolvió el cierre de la maternidad del Hospital Carlos Saporiti, en el departamento de Rivadavia, una medida que reconfigura el mapa sanitario provincial y pone en evidencia el impacto directo de la baja de nacimientos. Las autoridades confirmaron que el área, que registraba un promedio de 10 partos mensuales, se destinará a la apertura de un nuevo sector de salud mental.

A causa de esta disposición, el hospital, ubicado a más de 65 kilómetros de la capital, ahora deriva los partos programados y de mediana complejidad al Hospital Perrupato de San Martín, situado a más de 20 kilómetros de distancia.

Según indicaron, la decisión responde a la marcada disminución de nacimientos en la región. Sin embargo, los controles prenatales y la guardia obstétrica de 24 horas se mantendrán para emergencias y partos expulsivos inminentes. La clausura generó descontento entre médicos y autoridades municipales, quienes manifestaron su desacuerdo con protestas y declaraciones públicas.

El especialista en demografía Rafael Rofman analizó las causas y consecuencias del fenómeno. El experto consideró que el país atraviesa una transformación demográfica profunda. “Está bajando el número de niños que nacen en el país. La tasa de fecundidad en 2024 fue casi exactamente la mitad que diez años antes. Bajó mucho“, afirmó.

Rofman explicó que este cambio estructural impacta directamente en la planificación de los servicios públicos y en la economía. “Si baja el número de niños, vas a necesitar menos maternidades, menos pañales, menos chupetes, porque hay menos chicos”, puntualizó.

Además, el demógrafo proyectó que los efectos se extenderán a otros ámbitos de la sociedad. “Lo ves en los colegios y lo vas a seguir viendo cada vez más fuerte. Hace no mucho estuve en una reunión con ministros de Educación de todo el país y algunos ministros decían que tienen muchas escuelas rurales con un chico en la escuela. La baja de la fecundidad se debe a que la mujer tiene más derechos y se integran más al mercado de trabajo, a que cuidamos y queremos más cosas para nuestros chicos. La baja de fecundidad es síntoma de progreso”, sostuvo.

Datos y reconfiguración sanitaria

Según los registros oficiales, el Hospital Saporiti efectuó 244 partos en 2020, 220 en 2021, 277 en 2022 y 226 en 2023. Por otra parte, la tasa de cesáreas alcanzó un 65,92% en 2023, una cifra que supera con amplitud la media provincial del sector público, que se ubica en 41%. Desde la cartera sanitaria argumentaron que esta proporción incrementa los riesgos maternos y neonatales, como hemorragias e infecciones.

Las autoridades justificaron el traslado de la atención a centros de mayor complejidad debido a la baja tasa de ocupación en neonatología y a un promedio de menos de tres egresos por semana. El gobierno local admitió que la medida forma parte de una tendencia nacional hacia la regionalización de las maternidades. Municipios como San Carlos, Tupungato, La Paz, Santa Rosa, Junín y Uspallata ya no cuentan con servicios propios de maternidad.

Rofman también se refirió al impacto en el sistema educativo y celebró un dato particular. “Hace unos años la noticia de febrero o marzo en la ciudad de Buenos Aires era el problema con las vacantes de educación inicial. Ese problema desapareció en parte porque se desplomó la demanda”, agregó. En la misma línea, remarcó que “la fecundidad adolescente en diez años bajó un 70%, que es maravilloso“.

Perspectiva internacional

Al comparar la situación argentina con otras regiones del mundo, Rofman señaló que el país se alinea con las tendencias de los países desarrollados. “En términos de cómo estamos hoy, estamos muy parecido al promedio de Europa. El último dato que tenemos, que es del 2024, es 1,25 hijos por mujer. Estamos un poco por encima de países vecinos como Uruguay y Chile; parecidos al promedio de América Latina”, aseguró.

El demógrafo relacionó estas transformaciones con el avance social a nivel global. “En general, en el mundo, a medida que los países progresan, ves este efecto. El problema es cuando no te adaptas a eso”, advirtió. Respecto a las proyecciones, el especialista planteó los ejes sobre los que el país debería enfocarse. “El desafío que tenemos en Argentina para las próximas décadas es fundamentalmente cómo trabajamos en tres frentes: más capital humano —mejor educación—, más capital físico —inversión, infraestructura, recursos—, y más tecnología”, concluyó.

El cierre de la maternidad en Rivadavia refleja así un fenómeno que abarca a varias provincias y acompaña el descenso sostenido de la natalidad a nivel nacional. Mientras la reorganización hospitalaria avanza, profesionales y ciudadanos sostienen el debate sobre las implicancias de la medida y el futuro de la atención materno infantil.