Con esfuerzo, solidaridad y trabajo comunitario, el Merendero Virgen del Rosario del kilómetro 18 de Eldorado asiste diariamente a más de 60 niños de distintos barrios de la zona, brindando merienda, contención y ayuda a familias en situación de vulnerabilidad.
En diálogo con Multimedios Génesis, Claudia, una de las responsables del espacio, contó la realidad que atraviesan muchas familias y destacó la importancia de la colaboración de la comunidad para sostener el trabajo diario.
“Uno trabaja para los chicos y para Dios. Un abrazo también puede ser una taza de leche, un abrigo o un poco de azúcar”, expresó emocionada.
El merendero funciona detrás de la capilla Virgen del Rosario y recibe a niños de barrios como Unidad, Oleaginosa y sectores cercanos donde muchas familias atraviesan dificultades económicas.
“Son más de 60 chicos y cada vez se suman más. Tenemos nenes desde un año hasta adolescentes de 15”, explicó.
Según relató, muchas de las familias viven de changas, trabajos temporales o tareas rurales, y en algunos casos los chicos llegan al merendero sin haber almorzado.
“Hay chicos que salen más temprano para poder tomar la merienda caliente porque en sus casas la situación está muy difícil”, señaló.
Actualmente, el espacio funciona gracias al trabajo de cinco personas que organizan actividades solidarias, ventas de comidas y campañas de donaciones para reunir alimentos, ropa y elementos básicos.
“Hacemos polladas, empanadas, pastelitos y todo lo que se pueda para juntar fondos. No nos quedamos quietos”, afirmó.
La responsable del merendero pidió especialmente colaboración con leche, azúcar, ropa de abrigo, calzados y juguetes para los niños.
“Todo sirve. Todo lo que alguien pueda donar es una ayuda enorme para los chicos”, remarcó.
Las donaciones pueden acercarse directamente al Merendero Virgen del Rosario, de lunes a viernes desde las 16 hs, o coordinarse a través del número 3751-501890.
Además, Claudia destacó el acompañamiento de vecinos, instituciones y voluntarios que colaboran con movilidad y logística para retirar o acercar donaciones.
“Siempre aparece alguien dispuesto a ayudar. Cuando parece que no tenemos más nada, aparece una mano solidaria”, expresó.
Finalmente, invitó a toda la comunidad a acercarse al espacio y compartir una tarde con los chicos.
“Las puertas están abiertas para todos los que quieran venir a jugar, compartir y dar un abrazo”, concluyó.
Multimedios Génesis
