Ante la creciente disputa con las provincias por fondos clave y a un año exacto de la firma del Pacto de Mayo, el presidente Javier Milei encabezará este martes por la noche los actos oficiales por el Día de la Independencia en San Miguel de Tucumán. El evento, que se desarrollará frente a la Casa Histórica, busca mostrar un gesto de unidad institucional, aunque hasta ahora son pocos los gobernadores que confirmaron su presencia.
Según Infobae, entre las asistencias destacadas figura la del gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto. También estará el mandatario tucumano, Osvaldo Jaldo, como anfitrión. Sin embargo, la mayoría de los gobernadores optó por no asistir, ya sea por compromisos en sus distritos o por el tenso vínculo que mantienen con el Gobierno nacional.

Fondos en disputa y rebelión provincial
El viaje presidencial se da en un contexto marcado por la presión de las provincias para que se distribuyan los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y se avance en un reparto más equitativo del impuesto a los combustibles líquidos. Gobernadores de distinto signo político vienen empujando una sesión especial en el Senado que podría modificar el actual esquema de distribución de fondos, e incluso sancionar aumentos para jubilaciones y personas con discapacidad, con impacto fiscal directo.
Desde el Gobierno nacional, la postura se mantiene intransigente. “Hace un año gran parte de los Gobernadores firmaron el Pacto de Mayo, donde acordamos reducir el gasto público a 25 puntos del PBI, pero ninguno de ellos hizo el ajuste pertinente en su jurisdicción”, cuestionó Milei días atrás, en un acto partidario. Para el mandatario, las provincias no hicieron su parte del ajuste, y por tanto, no deberían esperar ayuda financiera desde Nación.
Un funcionario libertario reconoció que la caja “cruje” y que no hay margen para hacer concesiones. “Guberman se dio cuenta de que ceder a los pedidos de los gobernadores significaba perder el equilibrio fiscal, no les vamos a poder dar nada tentador en el corto plazo”, admitieron en la Casa Rosada, tras el último encuentro del Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Reencuentro simbólico y posible mensaje político
La presencia de Milei en Tucumán se producirá exactamente un año después de la firma del Pacto de Mayo, cuando 18 gobernadores —y luego uno más— rubricaron un compromiso con los lineamientos del nuevo oficialismo. Cinco se mantuvieron al margen: Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gustavo Melella, Sergio Ziliotto y Gildo Insfrán, los más críticos de la actual gestión.
Pese a la escasa presencia confirmada para este año, el Presidente hablará pasada la medianoche del miércoles con la expectativa de dar un mensaje contundente, que podría incluir una nueva convocatoria al diálogo o, por el contrario, una reafirmación de su postura de confrontación con la “casta política”, como acostumbra llamar a sus opositores.
“No se descarta un llamado a los gobernadores a una reunión en Casa Rosada”, deslizan desde Balcarce 50, aunque aún no está claro si ese tono conciliador prevalecerá en el discurso.
Mientras tanto, el recientemente creado Consejo de Mayo, un espacio multisectorial para discutir reformas estructurales, tendrá su segunda reunión el próximo 20 de julio, aunque por ahora su funcionamiento luce más simbólico que operativo.
Una postal incómoda

El escenario que se verá en Tucumán esta noche será muy distinto al del año pasado. Lo que pretendía ser una postal de unidad federal, se encamina a ser una imagen recortada, con pocas figuras del interior y un telón de fondo signado por el desencuentro y la puja por recursos.
En palabras de un gobernador cercano al oficialismo: “La mayoría no está en excelentes términos con el Gobierno”. Y si bien en Casa Rosada sostienen que “los gobernadores ladran, pero no muerden”, lo cierto es que el Congreso se prepara para debatir iniciativas que podrían alterar el equilibrio fiscal que Milei considera innegociable.
Así, entre la vigilia patriótica y los gestos políticos, el Gobierno buscará —una vez más— mostrar fortaleza en un momento de tensión creciente con el resto del país.
