Misioneros cruzan a Brasil durante el verano por empleo temporario

Desde enero y hasta marzo, misioneros atraviesan la frontera para emplearse en tareas rurales en Rio Grande do Sul. Desde el paso fluvial de San Javier confirmaron un movimiento sostenido y detallaron horarios y tarifas vigentes.

Imágenes registradas en los últimos días volvieron a mostrar largas filas de personas en los pasos fronterizos de Misiones hacia Brasil. El flujo se concentra en San Javier–San Xavier y Alba Posse–Porto Mauá, donde cientos de misioneros cruzan a diario para incorporarse a trabajos temporarios vinculados a la cosecha, principalmente de uva y manzana, en el estado de Rio Grande do Sul.

Más de 1200 trabajadores de Andresito migraron al país vecino en los últimos seis meses

El Intendente local Beck describió un fenómeno que se aceleró en los últimos meses. Se trata de la salida de trabajadores misioneros hacia Brasil en busca de empleo. Según indicó, el movimiento dejó vacantes en el municipio, reconfiguró la cosecha yerbatera y abrió un frente de conflictos sociales que cada vez se acentúan más y el Estado local debe atender.

“Nosotros tuvimos el año pasado ya una sangría de 11 empleados municipales que tomaron su licencia sin goce de haberes, por un año, para irse a trabajar a Brasil. Ni hablar de todas las familias tareferas, que en su gran mayoría también fueron a Brasil. Y realmente preocupante la situación, pero también es una alternativa que tiene la gente para sobrevivir”, afirmó.

La salida de mano de obra impactó de lleno en la producción primaria, en especial en la yerba mate. El jefe comunal indicó que, ante la falta de trabajadores para la zafra, muchos productores optaron por acelerar la mecanización.

“Tal es así que acá en su gran mayoría, los productores que tienen grandes extensiones de yerba, un poquito más de 50, 70 o 100 hectáreas, están comprando equipamiento, máquinas para cosechar. Entonces, ahora la segunda quincena de enero, muchos colonos estuvieron cosechando yerba justamente para evitar que se les pase el brote para poder cosechar a máquina”, contó.

“La libertad en todo se tradujo en un problema”

“Evidentemente, esto se va acrecentando. Nosotros vemos con preocupación que la libertad que hoy tenemos en todo aspecto se ha traducido en un problema. Hace unos años se hacía todo con equipamiento adecuado; hoy es cualquier cosa. Es muy preocupante la cantidad de vehículos que circulan sin las más mínimas condiciones para trasladar a los tareferos y a la gente que hace labores culturales en la chacra”, añadió con inquietud.

El éxodo también vació áreas clave del municipio. De los empleados que solicitaron licencia para trabajar del otro lado de la frontera, solo una parte regresó. “Volvieron cuatro, volvieron justamente porque se les terminaba la licencia y los otros renunciaron, terminaron renunciando y se fueron”, precisó.