La provincia de Misiones se encuentra sumida en una crisis de seguridad vial. Tras un fin de semana marcado por el trágico choque en Campo Viera con nueve víctimas fatales, la provincia ha vuelto a exponer una realidad que los datos oficiales confirman con crudeza: Misiones lidera el ránking de mortalidad vial en toda la Argentina.
Los números de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) colocan a Misiones en la cima de este índice de fatalidad, demostrando que la inseguridad vial es uno de los principales problemas en la provincia.
Esta tragedia se evidencia en el aumento alarmante del 43% en el primer semestre de 2025 respecto al año anterior, sumando ya 100 víctimas fatales, la mayoría de las cuales son jóvenes motociclistas en zonas urbanas y periurbanas. Este salto fatal en la tasa de mortalidad, que pasó de 13,3 a 15,5 en solo un año, no solo revela un deterioro crítico de la situación, sino que también subraya que detrás de estas frías estadísticas hay vidas destrozadas y muertes que, en su mayoría, podrían haberse evitado con acciones preventivas.

El diagnóstico indica que la alta siniestralidad se relaciona con la ausencia de una estrategia integral y sostenida en la gestión vial provincial. Las acciones implementadas se han caracterizado por ser aisladas y reactivas, sin la articulación necesaria entre prevención, control, educación y planificación.
La imprudencia, evidenciada por comportamientos de alto riesgo como el exceso de velocidad reportado, es un síntoma de la falta de una política de educación vial continua. La normativa y el entendimiento del riesgo son elementos que requieren ser integrados en la formación ciudadana de manera sostenida. Detrás de cada estadística hay familias destrozadas y proyectos de vida interrumpidos, tragedias que, en su mayoría, podrían haberse evitado con acciones preventivas.

El camino para revertir esta tendencia existe según el informe y ha sido probado en otros lugares. En Helsinki, Finlandia, por ejemplo, celebraron un año entero sin muertes por accidentes de tráfico. Esto se logró con decisión política, planificación inteligente y la redefinición de prioridades viales.
En Misiones, la transformación requiere dejar de pensar la seguridad vial como un tema accesorio o de exclusiva responsabilidad individual. Debe ser entendida y asumida como una política de estado transversal.
Fuente: Radio Up
