Misiones necesita una tercera vía: producción, equilibrio y futuro

La política en Misiones parece atrapada en una lógica repetida: de un lado, un oficialismo agotado, sin capacidad de autocrítica; del otro, una oposición que muchas veces se limita a replicar consignas nacionales que poco tienen que ver con nuestra realidad. En el medio, queda la mayoría de los misioneros, que trabajan, producen y esperan respuestas concretas.

La llamada “renovación” lleva años en el poder y ya no logra ofrecer soluciones nuevas. Su modelo muestra señales claras de desgaste: presión fiscal, falta de competitividad y una estructura que muchas veces termina aislando a la provincia en lugar de integrarla al país. Sin nombrar que los espacios de poder están siempre ocupados por los mismos. Pero la alternativa no puede ser simplemente un cambio de nombres o alineamientos automáticos con decisiones nacionales que han golpeado con fuerza a las economías regionales.

Porque hay que decirlo con claridad: el escenario nacional también ha impactado negativamente en provincias como Misiones. La caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo y la falta de políticas diferenciadas para el interior profundo han debilitado a nuestros sectores productivos. Y cuando sufre la producción, sufre el empleo, el comercio y toda la economía local.

Frente a este panorama, se vuelve imprescindible construir una tercera vía. Una opción que no quede atrapada en la grieta ni en los extremos, sino que represente una política de centro, moderada, con vocación de diálogo y con un fuerte compromiso con el desarrollo.

Esa tercera vía tiene que estar sostenida en la unión de los sectores productivos con la política. No hay salida posible sin escuchar a quienes generan trabajo: yerbateros, forestales, emprendedores turísticos,comerciantes, industriales. Son ellos quienes conocen de primera mano los obstáculos y las oportunidades de nuestra provincia.

Pero también hace falta una dirigencia política que recupere equilibrio, previsibilidad y valores republicanos. Una política que no se construya desde la confrontación permanente, sino desde la búsqueda de consensos duraderos.

Ahí es donde espacios como el radicalismo tienen un rol central. Históricamente, ha sido una fuerza capaz de interpretar al interior productivo, de defender el federalismo y de construir alternativas en momentos de crisis. Hoy tiene nuevamente la oportunidad —y la responsabilidad— de ser parte de esa construcción.

Misiones necesita salir de la lógica de “lo mismo de siempre” contra “lo que viene de afuera”. Necesita una propuesta propia, con identidad, que defienda sus intereses sin aislarse, que promueva el crecimiento sin descuidar el equilibrio social.

Esa es la verdadera alternativa: una tercera vía que ponga a Misiones en el centro, no en los extremos.

Licenciada Rosi kurtz – Diputada Provincial