El intendente de Montecarlo, Julio “Chun” Barreto, trazó un panorama crítico sobre la actualidad económica y su impacto en los municipios del interior.
El jefe comunal describió un contexto complejo marcado por la caída de la actividad económica y la disminución de recursos: “La situación que vive el comercio, la industria en general, impacta de lleno también en las familias, en la economía y obviamente en la recaudación. Es una cadena que termina perjudicando económicamente a todos”, afirmó.
Barreto señaló que en los últimos dos años la economía “se ha enfriado” y vinculó esa situación con la paralización de la obra pública nacional: “Esto generó un impacto de una baja económica cerca del 40%, ha perjudicado mucho en lo económico”, sostuvo.
Frente a este escenario, explicó que el municipio debió ajustar su funcionamiento para garantizar servicios básicos y salarios: “Aprendimos a vivir esta nueva normalidad, a tratar de sobrevivir, sobrellevar y ajustar todo lo que sea necesario para que el municipio pueda seguir prestando los servicios y garantizar los recursos para el personal”.
En ese marco, el intendente definió al 2025 como el período más crítico en términos de administración municipal: “Yo creo que el año 2025 fue el año probablemente de mayor ajuste y reacomodo para que las finanzas se acomoden y alcancen”, afirmó.
En esa línea, explicó que el municipio debió tomar decisiones clave para sostener el funcionamiento básico, priorizando el equilibrio financiero y evitando comprometer recursos a futuro: “Tuvimos que ser muy responsables, muy cautos, porque cualquier mala decisión hacía que nosotros naufragáramos”, agregó, al describir un escenario donde la planificación y la austeridad fueron determinantes para sostener la gestión.
El intendente también hizo hincapié en la presión social que enfrentan los gobiernos locales, especialmente en el interior: “El intendente termina teniendo la puerta cerca hacia todos los vecinos. A diario son 10, 15 pedidos de distintas instituciones y 60 o 70 personas en búsqueda de trabajo pasan por la municipalidad”, describió, y agregó: “No solamente es alarmante, sino que también nos da mucha impotencia”.
En materia política, Barreto se definió como opositor al gobierno nacional y cuestionó el enfoque económico actual: “Tengo la concepción de que un Estado debe estar presente, equilibrar la economía, pero de ninguna manera atentar contra la industria nacional”. En esa línea, advirtió sobre el impacto del ajuste: “Nunca el ajuste tendría que haber sido sobre el trabajador”.
Además, el intendente fue crítico con el clima político nacional y apuntó directamente al estilo de conducción desde la presidencia: “Yo creo que el presidente ha impuesto un modelo o una forma de gobernar y también una metodología de agravio permanente. Es vergonzoso para un presidente tener ese tipo de actitudes”, expresó.
En ese sentido, alertó sobre la reproducción de esas conductas en distintos niveles de la política: “Muchas personas copian este tipo de actitudes, sobre todo quienes tienen responsabilidades. Y la verdad que no está bueno eso”, remarcó.
Barreto planteó que la dirigencia debe promover la convivencia democrática: “Un intendente, un concejal o cualquiera sea su función, tiene que trabajar para que haya paz en su comunidad, respetando y entendiendo que podemos tener enormes diferencias”. Y cuestionó las prácticas de confrontación: “Esa metodología de choque, de agravio, muchas veces de mentiras o acusaciones falsas, no ayuda a una comunidad, ni a un municipio, ni a una provincia, ni a un país”.
Finalmente, dejó una definición sobre el rumbo que, a su entender, deberían seguir las sociedades: “Las comunidades que se desarrollan con paz, respetando sus diferencias, están condenadas al éxito. Pero quienes se viven peleando o agrediéndose, están condenadas al fracaso”, concluyó, y aseguró: “No voy a ser parte nunca de este tipo de modelo ni voy a contestar ese tipo de agresiones”.
Radio Up
