La espera terminó para la ciudad de Nueva York. En una noche que quedará grabada para siempre en los libros dorados del básquetbol mundial, los New York Knicks derrotaron 94 a 90 a San Antonio Spurs en el AT&T Center, cerraron la serie de manera contundente con un 4-1 y se coronaron campeones de la NBA 2026.
La franquicia de la Gran Manzana no conseguía el anillo de campeón desde hacía más de medio siglo, por lo que este triunfo desató una auténtica locura y un festejo contenido por exactamente 53 años.
El trámite del quinto partido no fue nada sencillo para los neoyorquinos. Tal como había ocurrido en el épico cuarto juego disputado en Manhattan, los Knicks volvieron a correr de atrás en el marcador ante unos Spurs que batallaron con orgullo frente a su gente para intentar estirar la definición.
Sin embargo, la mística y el carácter de este plantel salieron a flote en el momento más caliente de la temporada. Tras remar en desventaja durante casi todo el desarrollo, New York reaccionó de manera espectacular en el cuarto cuarto.
Con una defensa asfixiante y una notable efectividad en los minutos finales, los de Manhattan revirtieron el resultado adverso y supieron cerrar el juego con una enorme madurez para asegurar la victoria por 94-90.
Jalen Brunson: una actuación de leyenda en la consagración en la NBA
Si hubo un responsable directo de que los Knicks volvieran a tocar el cielo con las manos, ese fue Jalen Brunson. El base estrella del equipo se cargó la ofensiva al hombro y firmó una actuación descomunal digna de las grandes leyendas de la liga, consagrándose como la máxima figura de la noche tras encestar 45 puntos.
Por su puesto, tras su destacada noche y lo que fue una serie para la historia, el base se quedó con el premio Bill Russell al MVP de las Finales de la NBA.
Brunson manejó los hilos del partido, pidió la pelota en cada posesión clave del último cuarto y guio a sus compañeros hacia la gloria eterna. El Madison Square Garden y las calles de Nueva York se preparan para recibir a un plantel que ya es histórico y que devolvió la gloria máxima de la NBA a una de sus tierras más icónicas.

