Posadas. Con un profundo espíritu navideño y cristiano, se realizó el pasado martes en Posadas una nueva edición del festival solidario “Ninguna Familia Sin Navidad”, organizado por el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y la plataforma Argentina Humana, en conjunto en esta oportunidad de Cáritas. Debido a la inestabilidad climática, la jornada debió trasladarse de la Plaza 9 de Julio a la Iglesia Stella Maris, donde, aun con lluvia y viento, el encuentro se sostuvo con el mismo compromiso y calidez.
A pesar de las condiciones adversas, asistió un centenar de personas: personas en situación de calle, familias enteras e integrantes de comunidades indígenas que hoy viven en la ciudad. Allí encontraron abrigo, una mesa servida y un plato caliente gracias al trabajo solidario de voluntarias y voluntarios —jóvenes y mayores— que cocinaron, organizaron y sirvieron la cena. También fue clave el aporte de donaciones de muchas personas, que hicieron posible completar lo necesario para recibir y acompañar.
Durante el evento, el Padre Barros bendijo la mesa y celebró la unidad en la diversidad: remarcó que, incluso con diferencias, cuando el fin es ayudar al prójimo, el encuentro se vuelve testimonio vivo del Evangelio. La jornada incluyó además un momento de alegría para niñas, niños y familias con el show de burbjas y de títeres de los grupos posadeños “Cosa Nostra” y “Sakados del Tacho”. Artistas locales también cantaron y acompañaron la celebración, sumando música y esperanza a una noche difícil.
Lourdes Benítez (MTE) expresó su satisfacción por haber podido sostener la actividad a pesar del clima: “Pudimos realizar el festival y acompañar a estas familias en un momento tan difícil. Encontrarnos con un mensaje de esperanza, alrededor de una mesa, es lo que le da sentido a esta construcción colectiva”.
Por su parte, José Luis “Cachorro” Fuentes (Argentina Humana) señaló: “El pesebre representa el corazón de la Navidad: la esperanza del Niño, la humildad del establo y el encuentro de los excluidos. Hoy acá estaban los excluidos de la actualidad; y nos llena de alegría ver cómo la comunidad se organiza, con voluntarios y donaciones, para que nadie pase estas fechas solo”.
