El Australian Open tiene un punto negativo que no se puede controlar: el calor. Lo padece el público, pese a numerosos espacios de sombra en las canchas y áreas comunes, y también lo padece la número uno del mundo: Aryna Sabalenka.
“La temperatura ha llegado a 35º-36º, pero creo que hay una regla del calor. Creo que los estadios tienen que cerrar el techo, pero afuera los jugadores deberían aplicar esa regla del calor. No quiero jugar en esas condiciones, no es una buena noticia para nuestros cuerpos, pero me alegro de tener esa regla del calor, espero que los estadios estén cerrados porque lo del clima está siendo una locura» dijo Aryna luego de ganar frente a Potapova en un partido muy atractivo para meterse en los octavos de final.
La bielorrusa concluyó el tema comentando cómo les afectan esas condiciones, por más acostumbrados que estén a la competencia bajo el Sol: «Nos obliga a ajustar el cordaje y también el enfoque del partido. Al final todo depende del clima, pero es una montaña rusa. Veremos quién se adapta mejor”
Con la mirada puesta en la próxima ronda, también le dedicó unas palabras a Victoria Mboko, su próxima rival: “La verdad es que nunca hablé, nunca tuve la oportunidad de entrenar con ella, solamente la vi desde fuera. Vi algunos de sus partidos, es una gran jugadora, una gran luchadora, está jugando muy agresiva en este torneo».
Por último, profundizó en el éxito temprano como el de Mboko, que fue la gran revelación de la temporada pasada, destacándose su título en el WTA 1000 de Montreal: «Para mí hubiera sido muy difícil manejar ese éxito a una edad tan temprana, pero ahora veo a estas chicas tan jóvenes y lo que están logrando, jugando un gran tenis y siendo muy maduras, me parece increíble. Siento que maduran mucho más rápido de lo que lo hice yo. Es increíble ver lo inteligentes que son y cuál es enfoque. Tienen un gran equipo a su alrededor, es genial verlas”.
Daniil Medvedev (12° del ranking mundial) sacó a relucir toda la jerarquía en el duelo de tercera ronda del Australian Open 2026 que disputó ante el siempre complicado Fabian Marozsan (47°). Luego de un comienzo adverso, el ruso demostró por qué supo ser el número 1 del mundo y remontó un auténtico partidazo por 6-7 (5), 4-6, 7-5, 6-0 y 6-3, en más de tres horas y media de juego.
Medvedev y otro partido histórico en Grand Slams. AP.
De hecho, como si esto fuera poco, el comienzo de la tercera manga fue con quiebre para el tenista húngaro, quien parecía que estaba a un pasito de sellar el batacazo de la jornada. Sin embargo, como un ave fénix, Medvedev, campeón del US Open 2021, comenzó poco a poco a meterse en el partido. Lentamente, su saque comenzó a ser una garantía y los games de devolución cada vez fueron más cómodos para él.
Una vez que quebró en el momento justo, y estiró el match al cuarto parcial, todo fue para el moscovita, quien en un abrir y cerrar de ojos estableció el 6-0, para nivelar el duelo en dos y mandar todo al quinto y decisivo set
Pese a una leve mejoría de Marozsan, el vendaval de Medvedev no iba a parar. Complicando en cada uno de los saques del húngaro, le rompió el saque en dos oportunidades seguidas: para sacar 4-2 (no confirmó la ruptura) y luego para servir 5-3 y cerrar el partido. ¿Un aspecto para ponerle atención? Daniil contó con 28 oportunidades de quiebre y lo logró en 11.
Este triunfo es el octavos en el año, en donde no sufrió derrotas hasta el momento, fue la quinta vez que remontó un partido que había empezado 0-2, y la séptima victoria en 11 duelos a cinco sets en Australia.
De esta manera, volverá a jugar en la segunda semana de un Grand Slam por primera vez desde el US Open 2024 (cayó en cuartos de final). En búsqueda de anotar su lugar entre los ocho mejores lo espera el estadounidense Learner Tien (29°), quien fue su verdugo en primera ronda de Melbourne en 2025.
El Australian Open 2026 se puede seguir en vivo por la pantalla de Disney+ Plan Premium.
