Ola gigante que golpeó la Costa Atlántica y dejó un muerto

Bs. As. Una ola de gran tamaño sorprendió ayer de enero a turistas y residentes en Santa Clara del Mar y Mar del Plata, provocó la muerte de una persona, dejó más de treinta heridos y obligó a evacuar varias playas. Especialistas coinciden en que el episodio podría tratarse de un meteotsunami, un fenómeno poco frecuente en la costa argentina y de difícil predicción.

Eduardo Piacentini, licenciado en Ciencias de la Atmósfera y ex director del Departamento de Cambio Global del Servicio Meteorológico Nacional, explicó que el evento aún está bajo análisis, pero señaló que “una primera explicación pudiera ser debido no a un movimiento marino, sino a un efecto violento y de muy corta duración de diferencia brusca de presión entre la masa de aire superficial y la presión sobre la superficie del mar”. En ese sentido, aclaró que “podría denominarse ‘meteotsunami’, pero no tiene al momento verificación científica”.

Desde el Sindicato de Guardavidas, Nahuel Nardone detalló que la situación tomó por sorpresa a todos. “Una ola invadió la zona donde estaban los bañistas con el mar retirado en bajante. No se esperaba este tipo de evento porque la bajante ya era bastante retirada”, indicó. Además, remarcó que la fuerza del agua arrastró objetos de la playa y personas, generando un escenario de alto riesgo. “Gracias a Dios fue solamente una ola”, agregó.

En la misma línea, el titular de Defensa Civil bonaerense, Fabián García, afirmó que se trató de “un evento imprevisible”, al que definió como “olas vagabundas, mini tsunamis, que no tienen causas confirmadas por la ciencia y tampoco se sabe si puede volver a ocurrir”. También recordó que hubo un antecedente similar en Mar del Plata años atrás, aunque sin víctimas.

Según la definición de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), los meteotsunamis son grandes olas generadas por perturbaciones atmosféricas, como cambios bruscos de presión, tormentas intensas o frentes fríos. A diferencia de los tsunamis tradicionales, no se originan en terremotos submarinos, sino en fenómenos meteorológicos que, al desplazarse sobre el océano, pueden amplificarse al llegar a zonas costeras poco profundas.

Estos eventos pueden superar los 1,80 metros de altura y recorrer largas distancias, aunque su identificación es compleja porque suelen confundirse con marejadas comunes. En la costa argentina son poco frecuentes, ya que requieren que varios factores atmosféricos coincidan de manera precisa.

Un antecedente clave ocurrió en diciembre de 2022, cuando olas inusuales causaron daños en playas del sur de Mar del Plata. Un informe del INIDEP concluyó que las condiciones meteorológicas de ese momento eran compatibles con un meteotsunami y advirtió que el impacto habría sido mayor si coincidía con la pleamar.

Especialistas descartaron que se haya tratado de un tsunami sísmico. “Los tsunamis los producen los terremotos, así que es muy raro que nosotros en la costa argentina tengamos uno”, explicó el meteorólogo Marcelo Madelón. Si bien existen zonas tectónicas en el Atlántico sur que podrían generar alertas, no hay registros de tsunamis devastadores en el litoral argentino.

Fuente: Infobae.