OTC. afrontará esta noche un partido clave ante Boca Juniors en el estadio Augusto Derna, desde las 21, con el objetivo de mantenerse en lo más alto de la Liga Nacional de básquet cuando restan apenas siete encuentros para el cierre de la fase regular.
El equipo dirigido por Fabio Demti llega en un gran momento, con tres victorias consecutivas, y depende de sí mismo para terminar como el mejor equipo de la fase regular, un objetivo que aparece cada vez más concreto pero que exigirá máxima regularidad.
La reciente derrota de Quimsa ante Racing en Chivilcoy le permitió al Celeste trepar a la cima de la tabla, y ahora el desafío será sostener ese lugar frente a un rival exigente como Boca, que no atraviesa su mejor presente pero siempre representa una amenaza.
Un cierre exigente
Más allá del compromiso de esta noche, OTC tiene por delante un calendario cargado. Tras recibir a Boca, volverá a jugar en casa el sábado frente a Gimnasia de Comodoro Rivadavia, uno de los equipos que también pelea en los puestos de arriba.
Luego, el conjunto obereño deberá salir a la ruta para enfrentar a Ferro, Racing de Chivilcoy y Argentino de Junín, antes de cerrar la fase regular como local ante Peñarol de Mar del Plata y Atenas.
El objetivo es claro: quedarse con el “1” de la fase regular, lo que le daría ventaja deportiva en los playoffs.
La importancia de los duelos directos
En la lucha por la cima, OTC no solo depende de sus resultados, sino también de los criterios de desempate. En ese sentido, tiene escenarios diversos frente a sus competidores directos.
Ante Quimsa, el equipo misionero tiene desventaja en el historial, por lo que en caso de igualdad en el récord, los santiagueños quedarían por encima.
Distinta es la situación frente a Gimnasia (CR), a quien OTC ya venció como visitante y volverá a enfrentar en Oberá, lo que podría inclinar la balanza a su favor.
Además, el Celeste cuenta con buenos antecedentes frente a equipos como Independiente de Oliva, Ferro y La Unión de Formosa, mientras que mantiene una leve desventaja frente a Obras.
Momento y fortaleza
El equipo misionero ha demostrado ser sólido tanto de local como de visitante, incluso en partidos complejos como el reciente triunfo en tiempo suplementario ante Independiente de Oliva.
En ese contexto, el duelo ante Boca aparece como una prueba clave para sostener la confianza y consolidar su candidatura, en una Liga Nacional que entra en su tramo decisivo.
