Brasil. En una noche que quedará grabada en la historia del club, Palmeiras logró lo que parecía imposible. El Verdao venció anoche 4-0 a Liga Deportiva Universitaria de Quito en el Allianz Parque y se clasificó a la final de la Copa Libertadores 2025, donde enfrentará a Flamengo el 29 de noviembre en Lima.
Hace apenas una semana, Abel Ferreira abandonaba la sala de prensa en Quito con gesto serio y una frase que hoy suena profética. “Noventa minutos en el Allianz Parque es mucho tiempo”, dijo el técnico portugués, luego de caer 3-0 en la ida. Trabajó en silencio, planificó cada detalle y su equipo respondió con una actuación perfecta para sellar la remontada.

El comienzo fue de manual. Palmeiras salió decidido y generó varias ocasiones claras en los primeros minutos, con José Flaco López como referencia en ataque. La defensa ecuatoriana resistía, pero el impulso paulista no cedía. La recompensa llegó con una jugada entre Allan y el paraguayo Ramón Sosa, que definió con precisión para abrir el marcador y encender la esperanza del público.
El entrenador movió las piezas con inteligencia. Ferreira apostó por un esquema 3-4-3, con Bruno Fuchs, Allan, Mauricio y Sosa como titulares. Del otro lado, Tiago Nunes modificó su defensa por la expulsión de Bryan Ramírez, y su equipo alternó entre tres y cinco hombres en el fondo. Aun así, Palmeiras se adueñó del ritmo y del ánimo del partido.

El segundo tanto llegó en un momento clave, cuando expiraba la primera etapa. En una pelota detenida, Andreas Pereira combinó con Sosa, que lanzó un centro al área. Vitor Roque ganó de cabeza y el rebote le cayó a Bruno Fuchs, quien definió con potencia. El estadio estalló. Palmeiras se fue al descanso a un solo gol de igualar la serie.

En el complemento, el conjunto paulista mantuvo la intensidad. Una conexión entre Sosa, Joaquín Piquerez y Flaco López volvió a exigir al arquero Alexander Domínguez, que respondió con reflejos. Liga intentó resistir, pero los avances del Verdao fueron cada vez más profundos y constantes. “Palmeiras de local es muy fuerte. La ventaja será importante al final, no durante”, había advertido Nunes. No se equivocó, pero la ventaja se esfumó antes de tiempo.

Ferreira refrescó el mediocampo con el ingreso de Raphael Veiga y Felipe Anderson. La apuesta resultó inmediata. Veiga, héroe en la final de 2021, mostró su jerarquía con un tiro libre que exigió a Domínguez y minutos después sentenció el tercer y cuarto gol, completando una noche histórica. En este sentido, Palmeiras no solo revirtió una serie improbable, sino que reafirmó el dominio brasileño en el continente: las últimas siete Libertadores tendrán un campeón de Brasil, y cuatro finales fueron entre equipos del mismo país.
