Paraguay. La crisis de Ueno Bank generó incertidumbre entre los ahorristas y una importante concurrencia frente a otras entidades financieras. En imágenes enviadas a este medio, se observa a clientes haciendo largas filas en el Banco Familiar de Encarnación, mientras que el Banco Continental cuenta con presencia policial.
La incertidumbre que atraviesa el sistema financiero paraguayo comenzó a reflejarse en otras entidades bancarias, donde numerosos clientes se acercaron para realizar consultas y retirar sus ahorros. Este miércoles, una importante cantidad de personas se concentró frente a una sucursal del Banco Familiar de Encarnación en una escena que también estuvo marcada por la preocupación y el temor de los usuarios.
Según las imágenes enviadas a este medio, la fila se extendía frente al local ubicado sobre la avenida Irrazábal y Jorge Memmel, frente al supermercado Super 6. Mientras numerosos clientes aguardaban en el exterior, otro grupo permanecía dentro de la entidad intentando obtener respuestas a sus solicitudes.
En medio de la situación, algunos de los presentes manifestaron su intención de retirar el dinero depositado en el banco. La escena fue acompañada por expresiones de indignación de una persona que, mientras registraba la concurrencia, cuestionó al presidente Santiago Peña y atribuyó la situación a su ambición política.
“Una locura, una locura lo que crea Santi Peña por su ambición, por querer llevar todo. Imagínense lo que está creando en la gente”, expresó el testigo, al mostrar las extensas filas frente al Banco Familiar.
Asimismo, también señaló que el Banco Continental se encontraba “lleno de efectivos policiales”, y describió el escenario como “una locura” y “una lástima” por lo que está ocurriendo en el país.
La crisis que desató la preocupación
La situación se produce luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) iniciara el proceso de resolución de Ueno Bank, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido. La medida implicó la suspensión de todos los servicios de la entidad, incluidas las operaciones con tarjetas, cuentas y aplicaciones, lo que dejó a millones de clientes sin acceso inmediato a sus fondos.
El impacto de la decisión se extendió más allá de los usuarios de Ueno y generó preocupación entre ahorristas de otras entidades, que comenzaron a acudir a sucursales y cajeros para disponer de efectivo o buscar información sobre sus depósitos.
Ante la circulación de rumores sobre posibles intervenciones a otros bancos, el Banco Central paraguayo aseguró que esas versiones eran falsas y sostuvo que el sistema financiero nacional mantiene adecuados niveles de solvencia y liquidez.
En este contexto, las imágenes registradas frente al Banco Familiar y la presencia policial en el Banco Continental reflejan el clima de incertidumbre que se instaló entre los usuarios, en medio de una crisis que mantiene en alerta a las autoridades y al sector financiero paraguayo.
