Parque de la Salud que escucha a los adolescentes y niños: una jornada que unió salud, derechos y responsabilidad institucional

El Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” fue el escenario de una jornada de formación que puso sobre la mesa una de las realidades más urgentes y menos visibles del sistema sanitario: la detección y denuncia de la vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes.

Convocados por el equipo de Servicio Social del hospital, referentes del Instituto Superior de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, el Instituto Yatei, dependiente del Consejo General de Educación de Misiones, compartieron estadísticas, marcos legales y experiencias de campo con los profesionales del establecimiento, en un encuentro que combinó análisis académico con la crudeza del trabajo cotidiano en salud pública.

Una institución única en Misiones con una misión específica

El Instituto Yatei no tiene equivalente en la provincia. Su rector, el magíster Miguel Molina, explicó desde el comienzo de la jornada cuál es el eje que organiza toda su tarea: “El objetivo y la finalidad es tratar todos los temas que hacen a los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes”. La institución trabaja con docentes a través de cursos de capacitación y se encuentra próxima a lanzar una tecnicatura en derechos humanos de la niñez, un paso concreto hacia la profesionalización de quienes intervienen con esta población.

La articulación con el hospital no fue casual. Molina reconoció que la visita respondía a una necesidad largamente postergada: “Hace mucho tiempo que queríamos venir a hablar con este equipo de trabajo excelente que existe en el hospital, porque necesitamos no solo compartir experiencias sino también desarrollar algunas tareas conjuntas”.

Los números que interpelan: estadísticas como herramienta de política pública

Uno de los ejes centrales de la jornada fue el uso de datos para dimensionar problemas que de otra manera permanecen en la abstracción. Molina fue directo al respecto: “Aprendimos en nuestra experiencia académica que muchas variables para tener una real dimensión es necesario ponerle números”. Las estadísticas que el hospital pone a disposición de la comunidad constituyen, según el rector, un insumo clave para el trabajo del Instituto.

Entre los datos más impactantes que se abordaron durante el encuentro sobresalió uno que tiende a ser ignorado o minimizado: el 80% de los abusos sexuales cometidos contra niños, niñas y adolescentes es intrafamiliar. “Siempre es un pariente, una tía, un vecino”, precisó Molina, subrayando así por qué las familias raramente son quienes activan los mecanismos de denuncia.

Hospitales y escuelas: los dos grandes detectores de vulneraciones

El sistema de salud y las instituciones educativas aparecen en la casuística relevada por el Instituto como los dos ámbitos donde con mayor frecuencia se detectan situaciones de vulneración de derechos infantiles. Las escuelas ocupan el primer lugar, en parte porque las familias involucradas no denuncian y en muchos casos son parte del problema.

Los hospitales, y en especial sus servicios de emergencia, representan el segundo espacio de alerta. Molina relató una experiencia de un seminario en Córdoba que ilustra el alcance del desafío: “Estaban capacitando a los lugares de emergencia de los hospitales, capacitando al personal para detectar la violencia hacia los niños. Estábamos hablando de bebés, de niños de muy temprana edad que cuando entran a emergencia la expresión del adulto es ‘se cayó de la cama’, sin embargo en la mayoría de los casos no es que se cayó sino que ha sido víctima de violencia”.

La jornada incluyó también un análisis de las obligaciones legales de quienes ejercen funciones públicas frente a situaciones de vulneración de derechos. Molina fue enfático: mientras cualquier ciudadano tiene el deber moral y legal de denunciar, los funcionarios públicos cargan con una responsabilidad civil específica que la ley les impone de manera ineludible. “Son tareas que muchas veces son ingratas, son incómodas pero son absolutamente necesarias”, afirmó.

La Fundación Parque de la Salud, motor de una red que crece

El encuentro entre el Instituto Yatei y el equipo de Servicio Social del Hospital Madariaga es una muestra más del rol que cumple la Fundación Parque de la Salud en la construcción de una red institucional que va más allá de la asistencia clínica. La Fundación trabaja de manera coordinada en la inversión en tecnología calificada y en el fortalecimiento de los equipos humanos que sostienen al hospital, facilitando vínculos con organismos académicos, organismos internacionales y el Estado provincial.

En ese marco, jornadas como esta, que conectan formación, derechos humanos y práctica sanitaria, son posibles porque existe una estructura que las sostiene, las promueve y les da continuidad institucional.