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Pese a la suba de las exportaciones, el sector maderero de Misiones atraviesa una crisis profunda

El ingeniero Gabriel Marangoni, Vocal Titular 1° de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, expuso sobre la dura realidad que enfrenta actualmente el sector maderero en la provincia. “El sector todavía la está pasando mal y no sabemos cuántos meses más vamos a resistir esta situación”, expresó con preocupación.

Si bien admitió que las ventas en volumen han mejorado, explicó que los precios aumentaron alrededor del 25%, lo que no alcanza para cubrir los costos. “Seguimos trabajando a pérdida. Vender más madera para empatar o perder no es un buen negocio”, señaló. La situación se agrava por la falta de inversiones significativas en Misiones, mientras que provincias vecinas como Corrientes captan grandes proyectos debido a ventajas fiscales.

“No hay una mudanza masiva a Corrientes, pero las grandes inversiones se hacen allí por la diferencia impositiva y otros beneficios. Muchos aserraderos en Misiones tienen créditos en IVA, están exportando y aun así les cuesta recuperar esos fondos”, explicó Marangoni.

Además, remarcó que Misiones es una de las provincias con mayor presión fiscal: “Con ingresos brutos, Misiones es la número uno en tomar créditos, y eso es desfavorable porque tiene un costo financiero alto y te quita capital de trabajo”. A esto se suman los aumentos de tasas municipales y el cierre de varias industrias madereras, especialmente aquellas que trabajan con pino.

El dirigente también apuntó contra la parálisis del mercado interno. “El problema es que la madera depende de la obra. Parte viene de la remodelación de casas, pero el grueso proviene de la obra pública. Y la Nación dejó de invertir en eso. La construcción civil se paró, y eso retrajo totalmente el mercado interno. La gente no está gastando en madera”, dijo.

Para Marangoni, la salida podría estar en la acción estatal: “Esperamos que antes de las elecciones el gobierno haga algo. Facilitar el pago de impuestos, arrancar obras pendientes y que eso mueva la maquinaria productiva”.

Fuente: Misiones cuatro