El plazo fijo sigue siendo la opción más consultada por ahorristas que prefieren no asumir riesgos y mantener sus pesos. Pero la caída de las tasas en los últimos meses redujo la rentabilidad y ahora se necesita mucho más capital para alcanzar rendimientos de seis cifras en un período de treinta días.
Según los cálculos con las tasas vigentes del Banco Nación, para obtener $100.000 en 30 días se requiere una inversión aproximada de $8.000.000. En sucursal la TNA aplicada es 15,50% y rinde unos $101.917 en un mes; si la operación se hace por home banking, la TNA es 19% y eleva el resultado a $124.931 mensuales.
El impacto de operar online con el plazo fijo
La diferencia entre realizar el depósito en caja o por canales digitales supera los $23.000 en apenas un mes, una brecha que muchos no pueden ignorar. Además del mayor rendimiento, constituir un plazo fijo por home banking suele ser más rápido y cómodo: se puede gestionar desde el celular sin tener que ir a una sucursal.
Hace unos meses las tasas superaban el 20% anual, por lo que bastaba menos capital para lograr montos semejantes. La baja responde, en gran parte, a la política monetaria del Banco Central y al menor ritmo de inflación, lo que empujó a los ahorristas a comparar el plazo fijo con alternativas como billeteras remuneradas, fondos comunes o dólar MEP.
Un punto clave para decidir es entender la diferencia entre TNA y TEA: la Tasa Nominal Anual refleja interés simple anualizado, mientras que la Tasa Efectiva Anual incorpora la capitalización. En depósitos a 30 días suele utilizarse la TNA para estimar el retorno; también existen plazos fijos precancelables con condiciones distintas.
No todas las entidades ofrecen las mismas tasas: el Banco Central publica comparativos que muestran variaciones entre bancos. Algunos privados pagan por encima del Nación para captar depósitos de corto plazo, pero muchos usuarios eligen bancos tradicionales por reconocimiento y estabilidad, aun a costa de ceder algo de rendimiento.
Los especialistas recomiendan no fijarse sólo en la cifra nominal: hay que comparar la tasa con la inflación y el contexto macroeconómico. El plazo fijo puede servir como una herramienta de corto plazo para preservar liquidez mientras se buscan oportunidades más rentables, aunque no siempre garantice ganancia real si los precios suben más rápido.
Antes de decidir conviene cotejar ofertas, optar por el canal que mejore la TNA y definir el objetivo de la inversión. Si la intención es lograr $100.000 en 30 días, el cálculo muestra que hacen falta millones de pesos; quien no cuenta con ese capital debería evaluar instrumentos alternativos o plazos más largos para optimizar el retorno.
RM
