Posadas. Eduardo Luján, referente de la mesa provincial No a las Represas, cuestionó en duros términos el proyecto del diputado Javier Mela que propone un nuevo plebiscito sobre la construcción de la represa Corpus Christi. Afirmó que la iniciativa va en contra de la ley, la voluntad popular y la Constitución, y advirtió sobre sus impactos ambientales y sociales.
Un fuerte rechazo generó en organizaciones ambientales y sociales de Misiones el proyecto de comunicación presentado por el diputado provincial Javier Mela, que busca que el Poder Ejecutivo convoque a un nuevo plebiscito sobre la construcción de la represa hidroeléctrica Corpus Christi.
Eduardo Luján, integrante de la mesa provincial No a las Represas, dialogó con Misionescuatro y calificó la iniciativa como “una barbaridad”. “No entendemos muy bien de qué se trata, debe ser un ensayo para ver si el misionero está distraído”, cuestionó el referente ambiental.
Luján recordó que ya existe una ley provincial que prohíbe la construcción de la represa, y que fue respaldada por más del 90% de los ciudadanos en un plebiscito realizado en 1996. “La discusión está superada”, afirmó.
Además, denunció que el proyecto va en contra de la Constitución Nacional y Provincial, y se preguntó qué intereses estarían detrás de la propuesta del legislador. “No sé qué interés lo mueve. Esto no tiene sentido”, expresó.
Desde la organización ambiental sostienen que insistir con la represa es inviable tanto desde el punto de vista energético como ambiental. “Podemos autoabastecernos con lo que nos toca de Yacyretá, Urugua-í y otros emprendimientos. Podemos pensar a futuro en nuevos proyectos, pero volver a insistir con esta obra es inviable”, dijo.
También alertó sobre los impactos sociales que provocaría la construcción de Corpus Christi, como la desaparición del puerto Bosetti de Iguazú y otros puertos aguas abajo, como Gruta India y Saltos del Tabay. “Ya desterramos a miles de pobladores de la costa del río. Se les prometió trabajo y tierras, y los mandaron a 15 kilómetros de su hábitat natural”, lamentó.
Luján también vinculó los efectos de este tipo de obras con la propagación de enfermedades. “El dengue es endémico, hubo mascotas sacrificadas y personas fallecidas. Proliferaron los vectores que transmiten la enfermedad”, señaló, y agregó: “El impacto es muy grande a nivel salud y ambiental”.
El referente sostuvo que en lugar de avanzar con una obra cuestionada, debería discutirse el modelo energético actual. “Pagamos la energía más cara del planeta”, reclamó, y también apuntó contra la pérdida de biodiversidad: “Muchas especies autóctonas desaparecieron”.
Finalmente, Luján dejó en claro que las organizaciones seguirán movilizadas. “Estamos dispuestos a defender la voluntad popular. Si hay que ir a la Legislatura a discutir, iremos”, cerró.
