Policías acusados de sedición: “Armaron una causa en base a mensajes de WhatsApp”, dijo un familiar

Matías Orrego, hermano de Joaquín Orrego, uno de los policías detenidos y acusados de sedición, compartió su angustia y preocupación por la situación que enfrenta su hermano, quien fue trasladado a una cárcel de Puerto Rico.

Matías expresó su inquietud por la rapidez con la que la justicia actuó en este caso: “Nos preocupa la celeridad y pronta reacción de la justicia para imputarlos y prácticamente condenarlos”. Según él, los detenidos están siendo procesados por una causa que carece de fundamento, ya que “los tienen presos por una causa que no tiene sentido” y “armaron una causa en base a mensajes de WhatsApp”.

El hermano de Joaquín enfatizó que su hermano y sus compañeros “no cometieron ningún delito” y cuestionó la falta de rapidez de la justicia con respecto a otros criminales en la calle: “Esperemos que esa rapidez la tengan con los criminales que hay en la calle”.

Matías también criticó el tratamiento que reciben los detenidos, describiendo su situación en el penal: “Son tres los que están ahí, en una celda, separados de los presos comunes por una reja”. Agregó que Joaquín, quien tiene una larga trayectoria en la fuerza, ahora comparte lugar con delincuentes a los que alguna vez debió arrestar: “Mi hermano fue encargado de meter delincuentes dentro de la Unidad Penal y hoy comparte el mismo lugar”.

El impacto psicológico de la detención en Joaquín y su familia es profundo. “Se encuentra devastado”, reveló Matías, quien mencionó que su hermano tiene dos hijos pequeños, de 10 y 7 años, y que la situación les ha afectado gravemente: “Están enfermos y los médicos no saben por qué”.

Matías también denunció irregularidades en el manejo de su situación laboral, destacando que “no les pagaron el sueldo” y que una orden médica fue rechazada. Calificó la detención de su hermano como “ilegítima, sin fundamentos” y cuestionó las acusaciones de coacción, preguntándose: “¿Dónde están las pruebas de amenazas?”

El hermano de Joaquín enfatizó su compromiso con la policía y su vocación de servicio: “Es una persona que vivía para la policía. De vocación”. Su familia se siente sorprendida y decepcionada por el accionar de las autoridades provinciales.