Posadas. La psicóloga Cecilia Castillo, referente del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud, alertó sobre el preocupante crecimiento de casos de autolesiones e intentos de suicidio en niños, niñas y adolescentes. Según la especialista, las estadísticas internas muestran un incremento sostenido, especialmente en preadolescentes de entre 9 y 11 años y en adolescentes varones durante los meses de noviembre y diciembre.
“Vemos autolesiones en niñas y preadolescentes, pero no es exclusivo: también hay varones afectados. Es un fenómeno transversal a géneros y edades. Nos afecta a todos”, señaló.
Castillo destacó que muchas veces los adolescentes piden ayuda mediante cartas o publicaciones en redes sociales, donde intentan manifestar su angustia y atravesar momentos críticos. “La forma correcta es pedir ayuda. Aislarse es una señal de alarma que no se puede ignorar”, enfatizó.
La importancia de la red de contención
La psicóloga subrayó el rol clave de los docentes como figuras de confianza y vínculos positivos dentro del entorno escolar, así como el valor de fomentar la empatía entre compañeros. “Hay que escuchar sin juzgar, acompañar y actuar a tiempo”, remarcó.
El Departamento de Salud Mental indicó que solo en la jornada del lunes ingresaron entre seis y diez casos al sistema de salud a través del 911, por ideaciones suicidas o intentos concretos en adolescentes. “La atención es inmediata. El 911 deriva los casos a las líneas de prevención y al sistema de salud”, aseguró Castillo.
Señales de alerta
Entre los indicadores más frecuentes que deben observarse en adolescentes, mencionó:
Cambios bruscos de comportamiento
Aislamiento prolongado
Frases que expresen desesperanza o deseos de desaparecer
Publicaciones en redes con contenido autodestructivo
Conductas de autolesión (como el cutting)
Recursos disponibles
Se recuerda a la población que, ante cualquier señal de riesgo, se puede comunicar al 911 o acudir al centro de salud más cercano. También existen líneas especializadas de atención psicológica gratuita.
“La prevención empieza con una escucha activa, sin prejuicios. Hacer visible el sufrimiento es el primer paso para salvar vidas”, concluyó Castillo.
