Perú. Agobiado por la crisis política y la recesión económica, Perú se apresta ahora a enfrentar una nueva versión de El Niño, el fenómeno meteorológico recurrente que suele causar graves daños y que llega otra vez sin que se hayan tomado todas las medidas de prevención necesarias.
De 4.300 millones de soles (unos 1.160 millones de dólares) desembolsados por el Ministerio de Economía como fondo adicional para obras de contención solo se ejecutó 31,3%, situación de la que el gobierno central y las administraciones regionales se culpan mutuamente.
“La plata se ha diluido entre la corrupción, la paralización de las obras y las construcciones mal hechas; se puede decir que los trabajos de prevención han sido un fracaso”, anotó el semanario Hildebrandt en sus Trece en un reportaje de investigación.
Según la Contraloría, de un presupuesto de 50.000 millones de soles (unos 13.500 millones de dólares) dispuestos desde 2017 para realizar obras que afronten las consecuencias de El Niño y otros problemas meteorológicos, solo se notarán los resultados en tres o cuatro años más, por lo que El Niño actual se tendrá que enfrentar con los recursos disponibles.
