La mandioca, uno de los tubérculos más presentes en las mesas misioneras, es fuente de trabajo para decenas de productores en las chacras de la provincia. Hervida, frita o en harina para hacer desde chipa a mbeyú, sus usos son bien variados.
“Producción de mi papá, pequeña mandioca”, escribió en las últimas horas a El Territorio una familia de Colonia Alberdi. La pieza midió 2,60 metros y sorprendió a Sergio Do Santos, productor de ese municipio del Centro misionero. La publicación se llenó de comentarios como “da para el libro Guinnes”. En tanto que otro usuario dijo: “Todo un arte sacar esa raíz sin que se rompa”.
La mandioca es uno de los alimentos más demandados y logró ponerse de moda entre los profesionales de la cocina en Argentina. A diferencia de la papa y la batata, se la puede pelar y freezar para que dure meses.
Desde el Departamento de Estadística y Transparencia del Mercado Central de Buenos Aires, se informó que los mayores ingresos de mandioca a los pabellones de venta mayorista llegan desde Misiones (99,61%) y Corrientes (0,39%), en un total promedio por año de 10.468 toneladas. Si bien se la puede encontrar durante todo el año, su mejor época es de marzo a octubre
