El conflicto en el sector yerbatero de Misiones suma un nuevo capítulo, atravesado por la falta de acuerdo en torno al precio de la hoja verde y por estrategias dispares entre los productores para sostener el reclamo. Mientras algunos sectores impulsan medidas de fuerza más contundentes, otros optan por reducir al mínimo la cosecha como forma de presión.
En los últimos días, productores de distintas localidades exigieron un valor de entre $390 y $400 por kilo de hoja verde, muy por encima de los montos actuales, que oscilan entre los $180 y $255 según condiciones de pago. La brecha con los costos de producción, estimados por encima de los $400, profundiza el malestar en el sector.
En este contexto, el productor Cristian Katz, de Campo Grande, anticipó una profundización de las medidas. “Expectativa buena no hay ninguna. La única expectativa que tenemos es volver a salir a la ruta para frenar la yerba verde y la canchada”, afirmó. De este modo, a partir de hoy volverían a cortar la calzada de la ruta 14.
Katz apuntó directamente contra el gobierno provincial, al que responsabilizó por la falta de respuestas. “El gobierno provincial es el único que puede solucionar esto y no hace nada. No se están haciendo cargo”, cuestionó. Además, advirtió sobre una posible dilación del conflicto: “Buscan estirar la situación para que la gente siga entregando la yerba barata. No quieren solucionar, quieren que nos dividamos entre productores”.
El productor también planteó una alternativa de intervención estatal en el mercado. “La Provincia podría comprar toda la yerba canchada, almacenarla y venderla cuando haya mejores precios. Con los recursos que tiene, podría pagar tranquilamente $500 por kilo de hoja verde”, sostuvo.
En relación a la mesa yerbatera, fue tajante: “No hubo solución ni acuerdo. Solo pidieron un cuarto intermedio de 15 días, pero tenemos miedo de que no salga nada”. Y ratificó la continuidad de las protestas: “Vamos a seguir con el corte de ruta y el paro de camiones hasta que haya una respuesta”.
La mesa yerbatera fue convocada por el Ministerio del Agro y Producción el jueves y reunió a todos los eslabones de la cadena, allí se plantearon y escucharon todas las voces: productores e industria.
Sin embargo, no todos los sectores comparten esta estrategia. Desde San Pedro y zonas de influencia, se consolidó una postura más moderada, centrada en sostener la actividad con una fuerte reducción en los volúmenes de cosecha.
Así lo explicó el productor y referente de la Asociación Casa de la Familia Yerbatera, Valdemar Schwider, quien ratificó lo resuelto en asamblea. “Por el momento vamos a mantener la decisión de cosechar lo mínimo posible. Si hay algún cambio, se va a definir en asamblea”, indicó.
Según detalló, la medida ya comienza a replicarse en otras localidades. “Productores de Aristóbulo del Valle también van a optar por la misma modalidad, así que la postura se está extendiendo”, señaló.
En ese marco, defendió la necesidad de sostener cierta actividad para garantizar la subsistencia del sector. “Vamos a seguir trabajando, pero de manera muy limitada, para cubrir los gastos básicos”, sostuvo. Incluso, precisó que la entrega diaria rondará entre 1.500 y 2.000 kilos por productor en cooperativas.
El escenario se mantiene abierto y sin definiciones inmediatas. Con una mesa de diálogo sin avances concretos y posiciones cada vez más tensas, el conflicto yerbatero transita una nueva etapa en la que conviven la presión en las rutas y las estrategias de autocontrol de la producción, en busca de un precio que garantice la sustentabilidad de la actividad.
El Territorio
