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Registran aumento de casos de cáncer de cuello y cabeza vinculados al VPH en Argentina

Los especialistas del Instituto Alexander Fleming alertaron sobre el aumento de casos de cáncer de cabeza y cuello asociados al VPH en Argentina. Destacaron la importancia de la detección temprana y la vacunación como herramientas clave para reducir el impacto de esta enfermedad, que registra entre 3.000 y 3.500 nuevos casos anuales en el país.

En Argentina, los casos de cáncer de cabeza y cuello asociados al virus del papiloma humano (VPH) han experimentado un notable incremento. Este fenómeno se suma a la tendencia global que ubica a estos tumores como el sexto tipo de cáncer más frecuente en el mundo, con más de 700 mil nuevos diagnósticos anuales.

La doctora Bárbara Berenstein, cirujana de Cabeza y Cuello del Instituto Alexander Fleming (IAF), advirtió sobre el subdiagnóstico en etapas tempranas, lo que reduce las posibilidades de tratamiento exitoso. Los expertos del IAF señalaron que en Argentina se detectan entre 3.000 y 3.500 nuevos casos de tumores de cabeza y cuello cada año, aunque se estima que la cifra real podría ser mayor debido a diagnósticos tardíos.

La mortalidad varía según la localización anatómica y el estadio del diagnóstico, con una tasa de supervivencia a cinco años de entre el 50 al 60%. Además, se registran cerca de 900 muertes anuales por esta enfermedad en el país. Cada 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.

La doctora Berenstein destacó que «los tumores de cabeza y cuello pueden ser muy agresivos si no se diagnostican y tratan a tiempo». Además, mencionó que «presentan una alta tasa de recurrencia local y pueden comprometer funciones vitales como la deglución, el habla y la respiración». En los últimos años, se ha observado un aumento significativo en los casos de cáncer de orofaringe, especialmente en pacientes jóvenes, vinculado al VPH.

El doctor Agustín Falco, oncólogo clínico del IAF, explicó que «entre los avances más importantes figura el reconocimiento del VPH como el causal de los tumores de orofaringe». Según la Sociedad Americana del Cáncer, el 70% de los cánceres de garganta son causados por el VPH, con mayor incidencia en hombres. El VPH, una enfermedad de transmisión sexual común, tiene más de 100 variantes y se estima que cuatro de cada cinco argentinos estarán en contacto con alguna de ellas a lo largo de su vida.

La doctora Berenstein subrayó que «la vacunación contra el virus es una herramienta clave para prevenirlo». Sin embargo, solo una fracción de los expuestos desarrollará un tumor relacionado. El doctor Falco identificó los signos de alarma cruciales: «la presencia de un bulto en el cuello que no desaparece y lesiones en la boca que no curan bien». Otros síntomas incluyen dolor persistente en boca o garganta, disfonía, dificultad para tragar y sangrado inexplicado.

Appearance. Man near the mirror scrutinizing himself

Berenstein enfatizó que «la persistencia de cualquiera de estos síntomas por más de dos semanas justifica una consulta con un especialista». La realidad médica muestra que muchos diagnósticos se realizan en estadios avanzados, cuando los tratamientos son más complejos y las probabilidades de cura disminuyen. Falco reveló que «las dos terceras partes de las detecciones se dan cuando la patología está localmente avanzada». La falta de conocimiento y difusión de esta enfermedad contribuyen a estos diagnósticos tardíos.

En las últimas dos décadas, hubo avances significativos en el tratamiento de estos tumores. Falco destacó que «hoy contamos con técnicas de radioterapia más precisas y menos agresivas», además de la inmunoterapia como una alternativa innovadora. También se han desarrollado técnicas de cirugía mínimamente invasiva, mejorando los resultados funcionales y oncológicos. El tratamiento de estos tumores requiere un enfoque multidisciplinario. Falco señaló que «estos tumores tienen que tratarse dentro de un equipo multidisciplinario», lo que implica la colaboración entre cirujanos, oncólogos, y otros especialistas para elegir la mejor opción terapéutica.

La prevención es vital. Los especialistas recomiendan controles periódicos con otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello, especialmente para personas con factores de riesgo como tabaquismo y alcoholismo. La doctora Berenstein añadió que «los controles odontológicos son fundamentales» para detectar cambios sospechosos. La prevención también implica evitar factores de riesgo como el tabaquismo, el consumo de alcohol, y mantener una buena higiene bucal.

Además, es crucial protegerse de la exposición al sol y adoptar prácticas sexuales seguras para prevenir el VPH. Concienciar sobre el cáncer de cabeza y cuello es esencial, tanto a nivel de la población general como del equipo de salud. La doctora Berenstein insistió en que «este tipo de cáncer, al ser relativamente infrecuente, muchas veces no se considera en los diagnósticos diferenciales». El Instituto Alexander Fleming se especializa en la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de enfermedades oncológicas. La innovación médica y el enfoque multidisciplinario son pilares en su abordaje del cáncer de cabeza y cuello.