El padre Néstor Fabián Szyszkowski formalizó su renuncia al cargo de capellán de la Policía de Misiones, tras un proceso de discernimiento junto al obispo de la Diócesis de Oberá, monseñor Damián Santiago Bitar, y luego de tensiones con autoridades policiales por la exigencia de un cumplimiento estricto de horario.
En una carta dirigida al ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, Szyszkowski expresó: “Con espíritu de obediencia y libertad interior, me dirijo a Usted para presentar formalmente mi renuncia al servicio de Capellán de la Policía”, y explicó que la decisión fue tomada en diálogo con el obispo. “Ha sido un honor y una gracia caminar a su lado, sosteniéndonos mutuamente en los desafíos de la vocación y el servicio”, escribió, agradeciendo a los integrantes de la fuerza.
“No soy servidor público, sino capellán”
El sacerdote profundizó en las razones de su decisión: “En parte, es parte de la obediencia que tenemos que cumplir los sacerdotes al obispo, pero no estoy disconforme”, explicó. “Cuando Dios me llama a servir en algún lugar a través del obispo es Dios el que habla y, bueno, cuando cesa el servicio también es Dios el que dice: la misión ha culminado”, reflexionó.
Consultado sobre los motivos inmediatos de la renuncia, reconoció que hubo presiones para cumplir horarios fijos en comisarías, algo que no estaba contemplado en su tarea pastoral: “Nosotros no somos servidores públicos, sino que prestamos un servicio a la Policía como capellán. El servicio es 24 horas: en urgencias, duelos, enfermedades y actos”, señaló.

Horario fijo y tensiones
Aunque el sacerdote cumplió con lo requerido, aclaró que fue una imposición informal: “Después de eso vino un apriete de manera oral diciendo que cumpla cuatro horas por día de manera obligatoria”, afirmó, aunque remarcó que no le costó cumplirlo y lo hizo “con mucha alegría”.
“Estos días estuve yendo de lunes a lunes, cuatro horas al día, con horarios rotativos porque no dejé de trabajar en la parroquia”, detalló, y recordó que el nombramiento y cese del servicio es decisión exclusiva del obispo.
“Hubo un avasallamiento”
El padre Szyszkowski también manifestó que existió un “avasallamiento de los derechos y responsabilidades del Capellán” por parte de la jefatura policial. “Ciertamente, la superioridad es jefatura y un poco más arriba también”, afirmó sin dar más precisiones.
El sacerdote confirmó que la decisión ya está tomada y no hay vuelta atrás: “Es un pedido del obispo y yo lo realizo con alegría y con obediencia evangélica”, expresó. “No es para mí una alegría dejar la capellanía, al contrario, siento dolor. Pero no los dejo solos, seguiré acompañando como sacerdote al personal policial de manera personal”, concluyó.
Szyszkowski continuará su labor pastoral como párroco en Campo Viera, dentro de la Diócesis de Oberá.
