River enfrenta sus primeras trabas para cerrar refuerzos rumbo a la temporada 2026

El mercado de pases comenzó con señales de alarma para River, que transita uno de los períodos de negociaciones más complejos de los últimos tiempos. Lejos de los años de fuerte poder económico, el club hoy se mueve bajo un presupuesto más moderado —estimado entre 20 y 25 millones de dólares— y bajo una nueva política contractual que fija topes salariales y un esquema de pagos dividido en 60% fijo y 40% en variables según objetivos deportivos. Con este panorama, la búsqueda de refuerzos se volvió limitada y obliga a replantear estrategias.

El escenario actual llevó a River a enfocarse en operaciones de préstamos, en algunos casos con cargo, opciones u obligaciones de compra, o directamente en ofertas por porcentajes de los pases. Sin embargo, el comienzo del mercado demostró que esta metodología encuentra resistencia en varios clubes vendedores.

La primera muestra clara fue la negociación por Luciano Gondou: River propuso un préstamo al Zenit, pero la institución rusa rechazó la idea de inmediato. El club europeo, que pagó 12 millones de dólares por el delantero, sostuvo que solo estudiará una propuesta si River presenta una oferta de compra concreta. Ante la postura firme, el club argentino decidió frenar la gestión y solo retomaría el contacto en caso de que Zenit no reciba ofrecimientos importantes y reconsidere negociarlo a préstamo con un esquema de ingresos futuros.

Un camino similar recorrió la negociación por Kevin Amaro. Luego de una reunión en Montevideo con José Luis Palma, presidente de Liverpool, River desestimó avanzar cuando el club uruguayo fijó un valor de 10 millones de dólares por el 70% del pase. La cifra se aleja del presupuesto millonario y obligó a buscar alternativas para reforzar un puesto que quedará con poca competencia ante la eventual salida de Nahuel Bustos, quien recibió el visto bueno de Martín Demichelis para continuar su carrera en otro club.

Más allá de estas negativas, River evalúa opciones a través de préstamos en perfiles como Claudio Echeverri, Valentín Prestianni y Pablo Soler. No obstante, cada uno presenta sus propias dificultades. En el caso del Diablito, el City Group solo estaría dispuesto a interrumpir su cesión al Bayer Leverkusen para enviarlo al Girona, otro equipo del conglomerado, lo que prácticamente descarta la posibilidad de verlo en Núñez. Prestianni mostró entusiasmo por sumarse a River, motivado además por su afinidad con el club, pero Benfica no quiere desprenderse del joven atacante sin una opción de compra elevada. Con respecto a Soler, River ya hizo una propuesta y aguarda la respuesta del Bournemouth, donde el ex Lanús tuvo muy poca participación en el último semestre.

Dentro de este contexto complejo, la opción más avanzada es la de Fausto Vera. River negocia con Atlético Mineiro un préstamo con un cargo significativo y una obligación de compra atada a variables que permitiría al club brasileño recuperar la inversión cercana a los cinco millones de dólares realizada por el volante. El caso de Santiago Ascacíbar se presenta más difícil desde lo económico, y además podría complicarse aún más si Estudiantes de La Plata obtiene el título del Torneo Clausura y clasifica a la Copa Libertadores, lo que elevaría sus pretensiones.

Fuente: Olé.