Rosanna Venchiarutti Sartori fue nuevamente reelecta y presidirá el Superior Tribunal de Justicia de Misiones durante el período 2026-2027

Posadas. La presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Rosanna Pía Venchiarutti Sartori, fue reelecta por sus pares para encabezar el máximo órgano judicial de Misiones durante el período 2026-2027. “Recibo con agradecimiento y humildad el honor de presidir el Superior Tribunal de Justicia de mi querida Provincia y representar al Poder Judicial”, expresó al asumir nuevamente la responsabilidad.

En sus palabras, la magistrada destacó los avances del Poder Judicial en la última década, con un énfasis especial en la modernización tecnológica iniciada en 2014 con la implementación del SIGED, un sistema desarrollado íntegramente por el propio Poder Judicial, sin costos adicionales. “Hoy el sistema funciona en toda la Provincia y nos permitió enfrentar la pandemia”, recordó.

También subrayó que Misiones fue uno de los primeros poderes judiciales del país en retomar la actividad presencial en 2020. “Abrimos todas las puertas en mayo —que jamás fueron cerradas del todo— atendiendo prioridades en forma remota”, indicó.

Venchiarutti resaltó otros hitos de gestión:

  • La notificación electrónica, que redujo los plazos institucionales a su mínima expresión.

  • El sistema de oralidad en los procesos civiles, que permitió que juicios de daños obtengan sentencia de primera instancia en alrededor de dos años o menos, salvo en casos de recursos extensos.

  • La creación de un sistema médico forense de referencia regional, equipado con tecnología avanzada y un equipo profesional disponible incluso los fines de semana para la realización de autopsias.

Respecto de la articulación con el fuero federal, remarcó: “Para el ciudadano de a pie, la justicia no tiene fueros. Por ello establecimos una conexión directa con el fuero federal, colaborando con nuestros equipos y solicitando únicamente asistencia para adquirir insumos por su alto costo”.

Valoró además la tarea de gestión institucional, que permitió garantizar fluidez en el trabajo de abogados y justiciables, y ponderó el rol del Consejo de la Magistratura, que en las últimas dos décadas realizó más de 300 concursos y contribuyó a un fuerte recambio generacional. “Hoy tanto jueces como el Ministerio Público tienen una edad promedio de 40 años”, destacó.

De cara a los desafíos, Venchiarutti no ocultó las dificultades del contexto actual: “Resta mucho por hacer. Ante la situación económica y social que vive el país y afecta a las economías regionales, sostener lo logrado y mantener el servicio será una prioridad”.

Por último, remarcó que la política salarial será central en esta nueva etapa: “Todo avance, por mínimo que sea, será bienvenido. La madre de todas las batallas: la mejora salarial”.

Y concluyó: “El Poder Judicial es razonable y profundamente humano. Está en su ADN y en su esencia. Las almas que lo integran necesitan fuerza y protección, y allí estaremos”.