En la previa del decisivo enfrentamiento entre Boca Juniors y Bayern Múnich por la segunda fecha del Grupo C del Mundial de Clubes, el entrenador Miguel Ángel Russo fue claro en su mensaje: “Tenemos que empezar con 11 y terminar con 11”. La frase, más que un simple llamado a la disciplina, es una reacción directa a las dos expulsiones sufridas en el debut ante Benfica, que terminó 2 a 2 y dejó secuelas importantes para el conjunto argentino.
Russo evitó dar pistas sobre la formación titular, pero hizo hincapié en la necesidad de mejorar el comportamiento dentro del campo. “Creo que cuatro fechas son muchas”, sostuvo en referencia a las sanciones impuestas por la FIFA a Nicolás Figal y Ander Herrera, ambos suspendidos por cuatro partidos. El entrenador diferenció ambos casos: “Entiendo lo de Herrera, porque no le gusta salir. Pero lo de Figal es completamente distinto”.

La expulsión del español se produjo tras protestar airadamente una decisión arbitral cuando ya había sido reemplazado por lesión. En tanto, Figal fue expulsado por una dura entrada sobre Florentino Luis en el cierre del partido. Estas bajas complican a Russo de cara al exigente compromiso ante los alemanes, donde Boca necesita sumar para seguir con chances de clasificación.
Estas bajas complican a Russo de cara al exigente compromiso ante los alemanes, donde Boca necesita sumar para seguir con chances de clasificación en el grupo. El técnico deberá rearmar la defensa y posiblemente modificar el esquema táctico, ya que pierde a dos piezas importantes, una por suspensión y otra por lesión. Además, la presión aumenta teniendo en cuenta que el próximo rival lidera el grupo y ha mostrado un alto nivel de juego en lo que va del torneo. La ausencia de referentes en la zaga también pone en duda la solidez defensiva del equipo, un aspecto que había sido clave en los buenos resultados anteriores.
En tanto, Figal fue expulsado por una dura entrada sobre Florentino Luis en el cierre del partido, una infracción que no solo dejó al equipo con diez hombres en los minutos finales, sino que también generó tensión entre los jugadores de ambos equipos.
La interna en el club se sacude por lo que consideran sanciones desmedidas. En Boca hay malestar, pero también autocrítica. Russo lo resumió con una sentencia que busca marcar el camino: “Tenemos que mejorar en esas pequeñas cosas”.
