Sale a la luz el vínculo del hijo de Rovira con el CEO de Agro Sustentable, la empresa beneficiada con la prohibición del glifosato

Un familiar directo del principal impulsor de la ley de promoción de bioinsumos que prohíbe el uso de herbicidas químicos en Misiones, está relacionado a Joaquín Basanta, uno de los dueños de la empresa que produce los “bioherbicidas”. Según el SENASA, estos productos que son insecticidas, no deben distribuirse, venderse, o aplicarse porque no están aprobados y no deben fabricarse sin licencia como lo hace la empresa.

Rovira habría estado detrás de Agro Sustentable SA. Un escándalo de imprevisibles consecuencias penales en la justicia federal, se detonó en los últimos días, al confirmarse que Ramiro Rovira, el hijo del presidente del Frente Renovador de la Concordia y diputado provincial Carlos Rovira, es socio comercial de Joaquín Basanta, el CEO de la empresa Agro Sustentable SA, la principal beneficiada por la prohibición del uso del glifosato dispuesta por la Ley VIII – N° 103 que el exgobernador presentó y logró aprobar en la Legislatura misionera en 2023.

El crítico informe del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) enviado a Rovira y al diputado provincial Miguel Núñez (PRO), por pedido de este último, fue el detonante de investigaciones periodísticas sobre la empresa Agro Sustentable SA, la principal beneficiada con la prohibición del glifosato. Es que la empresa presidida por Basanta –el socio de Ramiro Rovira en la marca “Incertidumbre”– ya fabricó cientos de miles de litros de “bioherbicidas” que son el SENASA son ilegales –en realidad son insecticidas que se están fabricando sin el permiso correspondiente–, pero fueron distribuidos por el ministerio del Agro y otros organismos provinciales.

Las indagaciones sobre el posible vínculo comercial de los Rovira con Basanta y Agro Sustentable, recién comienzan y ya llegaron a medios nacionales. Pero son la punta del iceberg: por lo ocurrido se podría investigar un presunto tráfico de influencias, negociaciones incompatibles con la función pública y ahora también la malversación de fondos públicos, dada la presentación que hizo el diputado Núñez ante los juzgados federales de Comodoro Py.

Según publicó el portal bichosdecampo.com, ya resultaba extraño que la firma Agro Sustentable fundada en 2015 en Buenos Aires, hubiera encontrado un reemplazo al glifosato que fuera amigable con el ambiente y “sonaba raro que la solución a este incordio agrícola global (los herbicidas químicos) fuera ensayado en medio de la selva misionera con pequeños colonos utilizados casi como ratones de laboratorio”.

Sin embargo, y después de más de un año de presunta entrega y aplicación de cientos de litros del “Bioherb” de Agro Sustenteble en miles de hectáreas misioneras, el SENASA dio por tierra con el promocionado “producto milagroso” fabricado por la empresa del socio de los Rovira. Es que en julio, Núñez y productores agropecuarios se presentaron ante la sede del SENASA en Buenos Aires –la sede local del SENASA no respondió a pedidos de información– y llevaron muestras de la marca “Bioherb” que el ministerio del Agro estuvo repartiendo durante más de un año en chacras misioneras, con el fin de conocer si el “herbicida ecológico” estaba aprobado.

La respuesta oficial llegó el pasado 9 de agosto y fue lapidaria para con Agro Sustentable y el proyecto de reemplazo del glifosato –que actualmente está prohibido por la ley Rovira– del gobierno renovador. El SENASA señaló que la firma Agro Sustentable SA, a través de su controlada Bioinsect SRL, poseía tres productos biológicos habilitados para su venta, pero ninguno de ellos cumplía con los efectos herbicidas del glifosato.

En realidad, la sustancia en cuestión (Bioherb) elaborada según Senasa “a base de Mezcla de Esteres y Jabones Provenientes de ácidos de Aceites Vegetales Transesterificados con Sucrogliceridos al 80%, que no poseen la clase de uso herbicida aprobada”, parecía milagrosa porque aplicado en ciertas condiciones meteorológicas tenía la capacidad de marchitar las hojas de ciertas malezas, pero sin llegar a matar las raíces, con lo cual los rebrotes eran cuestión de tiempo. Es decir, no se trata de un herbicida como el glifosato, que elimina las malezas objetivo de raíz. Aunque aplicado como el ministerio del agro lo recomendaba, con mucho sol y calor, en días de pleno sol y en altas concentraciones, mostraba en principio un resultado similar (en apariencia) al del glifosato.

El portal www.radioup.com.ar fue uno de los primeros en publicar el crítico informe del SENASA que determinó con exactitud que Bioinsect SRL (la empresa vinculada con Agro Sustentable) es la que tiene registrados tres productos (41184 BIORETARD Insecticida Acaricida Coadyuvante Fitorregulador; 41100 BIOHFRB Insecticida Acaricida Coadyuvante; y 41013 BIOINSECT Insecticida Acaricida Coadyuvante), pero que ninguno de ellos es un herbicida, lo que se suma a lo que ya le habían comunicado personalmente a Núñez y los productores: que la aprobación de un herbicida demora como mínimo 10 años (mientras que la ley de promoción de bioinsumos establece un plazo de 2 años para la entrada en vigencia de la prohibición del glifosato).

En otras palabras, para los registros del SENASA, BioHerb no existe y “los registros de Bioinsect SRL están referenciados en el registro de un tercero, el que es elaborado por la empresa autorizante en Tucumán”, por lo cual “no deben ser elaborados en otro establecimiento diferente al del registro original de la empresa que autoriza”. Y “en caso de ser elaborados en otro establecimiento distinto al de origen, correspondería tramitar otro registro como origen adicional del producto formulado”, explicó el responsable del informe.

Nada de eso se respetó en Misiones, donde Agro Sustentable fabricó “bioherbicidas” truchos, sin autorización legal, se los entregó o vendió al ministerio del Agro, que los repartió durante meses en cientos de chacras misioneras. De hecho, en la presentación del producto fue realizada en mayo de 2023 en un acto en Posadas, Basanta, Carlos Rovira y el entonces gobernador Oscar Herrera Ahuad presentaban el “bioherbicida” como el reemplazo ideal para el glifosato.

En el acto, llevado a cabo en la biofábrica, los locutores del acto decían que en el acto, mencionado al Presidente de Agro Sustentable (Basanta), que “el decreto número 486, en el cual se autoriza la utilización de bioherbicida en todo el territorio de la provincia de Misiones para continuar con la investigación y el desarrollo. El documento, en el documento se adjuntan estudios, evaluaciones técnicas del Ministerio de Salud, Ministerio de Ecología y Ministerio de Agro y la Producción de la Provincia, que certifican la calidad de los productos y las propias orgánicas de los mismos”, describían por entonces sobre un insecticida fabricado en forma ilegal, presentado como “bioherbicida” por la empresa de un socio comercial de los Rovira.

En la misma línea se expresaba por entonces Matías Imperiale, director operativo de Agro Sustentable, en el acto aludido, del que participó toda la plana mayor de la Renovación y, dado el interés del exgobernador, se entiende que así fuera. “Es un herbicida orgánico de amplio espectro que funciona por contacto y fue un producto que fue pensado para la chacra misionera. Esto va a ser una herramienta una solución para que los productores puedan trabajar con un producto amigable con el ambiente”, explicó Imperiale por entonces.

Sin embargo, la farsa llegó a su fin la semana pasada, con el lapidario informe del SENASA que coloca al ministerio del Agro en situación de denuncia penal, y también a los principales responsables del ministerio de Salud Pública y de Ecología, por aprobar productos no certificados por el SENASA. Antes incluso de que se haga pública la mentira de los funcionarios renovadores respecto a los “bioherbicidas”, el gobernador Hugo Passalacqua firmó un decreto que habilita el uso del glifosato por 5 años más (hasta 2030), para los productores que se inscriban en un registro que manejará el cuestionado ministro del Agro, Facundo López Sartori.

“Que una provincia compre, distribuya y aplique una sustancia de uso agrícola que no está correctamente habilitada sería un escándalo en cualquier lugar del mundo. Pero en la Argentina es muy común que estas cosas pasen de largo”, indica el portal Bichos de Campo, anticipando las consecuencias penales que podría tener semejante maniobra del gobierno provincial, y teniendo en cuenta que Núñez ya solicitó informes al ministerio del Agro, para conocer si se pagó por estos “bioherbicidas” truchos.

De acuerdo con el portal especializado en información agropecuaria, Agro Sustentable SA se constituyó el 31 de agosto de 2015 en la ciudad de Buenos Aires y la formaban varios socios que no parecían tener demasiado que ver entre ellos, tres de los cuales permanecen siéndolo hasta estos días.

Uno de ellos era su primer presidente, un joven catamarqueño que vivía en CABA llamado Oscar Valentín Arellano, quien estudiaba Comercio Exterior en la USAL y trabajaba también en la Gerencia de Compras y Comercio Exterior del INTA. Este joven es el hijo del agrónomo Oscar Alfonso Arellano, histórico decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de Catamarca y Rector de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) desde septiembre de 2021, quien luego recibió de su hijo -en julio de 2022- su participación accionaria en la empresa Bioinsect SRL, controlada por el mismo grupo. Esta empresa es la registró en el SENASA los tres bioisumos que no son herbicidas ni pueden serlo nunca.

De hecho, el rector de la UNCA blanqueó su relación directa con la firma Agro Sustentable SA en mayo de 2023, cuando participó de la inauguración de la planta de la empresa en el Parque Industrial de Posadas junto a sus otros dos socios, los jóvenes Matías Imperiale y Joaquín Basanta.

Imperiale también es ingeniero agrónomo y es el actual director operativo de Agro Sustentable. De todos modos, hasta 2022 no trabajaba en la sociedad que había cofundado en 2015 sino en otras empresas del rubro agrícola, como Syngenta y Nidera.

En tanto, el tercero de los socios, Joaquín Ramiro Basanta, es el del perfil más alto de los tres. Con domicilios declarados en Puerto Madero o sobre la avenida Libertador, en la Capital Federal, el empresario Basanta figuraba hasta 2018 como monotributista y un año después pasó a revistar ante la AFIP como trabajador autónomo. No obstante, en los últimos años, además de Agro Sustentable SA, fundó varias empresas más vinculadas a los bioinsumos, pero también muchas otras dedicadas a otros rubros.

En mayo del 2023, Rovira lanzó un fuerte respaldo a la iniciativa de Agro Sustentable, no exento de elogios a Basanta (el socio de su hijo) Esto sonó como una orden al politburó renovador de alguien que fue gobernador durante 8 años y presidió la Cámara de Representantes de Misiones por 17 años consecutivos, luego de fracasar en su intento de reformar la constitución provincial para conseguir la reelección indefinida en 2006.

“Con esta planta modelo, nuestra provincia no sólo es vanguardia en otros temas como la educación disruptiva, la economía del conocimiento, sino también en esto, mediante estos bienes que se producen, se comercializan y se están instalando cada vez más fuertes en las chacras misioneras. Nuestra provincia es vanguardia en un modelo agro sustentable, vanguardia en el país”, declaró en ese momento Rovira.

Según el comunicado oficial sobre ese acto, Rovira elogió a Agro Sustentable SA, porque creció “sin pedirle prestado a nadie, esto es una inversión genuina. Nació una start-up y yo no tengo dudas que esta start-up agro sustentable tiene destino de unicornio”, prometió el exgobernador que anticipaba que la empresa del socio de su hijo, se convertiría en multimillonaria.

En la provincia, muchos sospechaban que la firma que prometía reemplazar al glifosato mientras vendía miles de litros de sus productos biológicos al gobierno provincial, tenía algún vínculo con el exgobernador Rovira. Sobre todo, a partir de la defensa irrestricta de la ley de bioinsumos pese a la resistencia de los colonos misioneros, que se movilizaron a la Cámara, presentaron amparos ante la Justicia y hasta hicieron experiencias de campo demostrando la destrucción de la microfauna de los suelos –lo cual es lógico, porque aplicaban insecticidas concentrados, promocionados como “bioherbicidas”.

Sin embargo, hasta los últimos días, no se conocía de las pruebas documentales de los negocios conjuntos de Basanta y Rovira (hijo) De acuerdo con Bichos de Campo, el pasado 20 de diciembre de 2023, en el boletín que publica el INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual), se aprobó el registro de la marca “Incertidumbre”, dedicada a explotar el negocio de los conciertos, las fiestas, las discotecas y hasta la producción musical.

Y quiénes fueron los que iniciaron el trámite para hacerse cargo de la explotación comercial de esa denominación: Ramiro Gastón Rovira, el hijo del ex gobernador; Joaquín Ramiro Basanta, el presidente de Agro Sustentable SA; y Saúl Antebo Saac, otro joven empresario del rubro gastronómico con quien Basanta se había asociado en el último mes del año pasado, para crear la empresa gastronómica Bolita SA.

Así quedó probada una relación directa entre Agro Sustentable SA y el mandamás del partido que gobierna la provincia de Misiones desde hace 21 años, que presentó e impulsó una ley que perjudica a productores y beneficia a la empresa de un socio comercial de su hijo. Y de donde salieron los millones que habría pagado el ministerio del Agro a esta empresa, por los bioinsumos, es una de las interrogantes que el diputado Núñez pretende que investigue la justicia federal de Comodoro Py. Por motivos entendibles, Núñez no radicó la denuncia en juzgados misioneros.

Nota remitida por el SENASA… by RadioUp

 

Fuente: Radio Up