San Lorenzo y River no se sacaron diferencias: empataron en el clásico de la fecha

El Ciclón y el Millonario igualaron 0-0, en el Nuevo Gasómetro y por la fecha 3. Los dos tuvieron sus chances, pero entre el VAR y los travesaños no se abrió el marcador.

San Lorenzo comenzó mejor el partido y, rápidamente, generó peligro. A los pocos minutos, el conjunto de Boedo llegó al gol, aunque la jugada fue anulada de manera correcta por posición adelantada. El atacante, Malcom Braida, aprovechó un rebote largo de Franco Armani, quien no pudo retener un disparo previo, y asistió a Braida cerca de la línea de fondo. Este mandó un centro que terminó en la red tras un desvío de Enzo Pérez. El asistente no levantó la bandera, pero la tecnología de línea confirmó que el gol debía ser invalidado por offside.

El inicio fue claramente favorable para San Lorenzo, pero rápidamente River Plate se acomodó y comenzó a mostrar mejor cara. A medida que avanzaban los minutos, el equipo de Marcelo Gallardo dominó la posesión y las acciones. El Millonario estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo de Paulo Díaz que impactó en el travesaño. En el rebote, Lucas Martínez Quarta no logró concretar la oportunidad. Miguel Borja también tuvo una clara, pero Orlando Gill, arquero de San Lorenzo, realizó una gran intervención para evitar la caída de su arco.

En la segunda mitad, San Lorenzo salió nuevamente enérgico y estuvo cerca de marcar. En una jugada por la derecha, Cuello asistió a Braida, quien disparó al gol, pero el balón pegó nuevamente en el travesaño, dejando al Ciclón con la ilusión de abrir el marcador.

River, por su parte, no lograba mejorar su rendimiento. Ante esto, Gallardo decidió realizar tres cambios en conjunto: ingresaron José Paradela, Ignacio Fernández y Luca Colidio por Lucas Martínez Quarta, Manuel Lanzini y Jorge Driussi, respectivamente. Además, el técnico reordenó su equipo y volvió a la tradicional línea de 4 defensores. Enzo Pérez tuvo que salir por un calambre y Matías Rojas lo reemplazó en el mediocampo.

A pesar de los ajustes, River Plate no consiguió mejorar su juego y no logró encontrar la forma de marcar diferencias en el segundo tiempo. El ritmo del partido disminuyó considerablemente, y la falta de llegadas peligrosas predominó durante la segunda mitad.

Ambos equipos, sin claridad y conformados con la igualdad, terminaron el encuentro 0 a 0. Un empate que refleja un partido sin demasiadas emociones, pero con momentos de incertidumbre que hicieron pensar en un posible cambio de marcador que nunca llegó.