Sandra Rolón: una historia de esfuerzo, familia y sueños que lleva a Eldorado hasta Grecia

Hay historias que se cuentan en kilómetros, pero que en realidad se construyen con esfuerzo, sacrificio, familia y sueños. La de Sandra Rolón es una de ellas.

La ultramaratonista eldoradense se prepara para afrontar su séptima participación consecutiva en el Espartatón de Grecia, una de las competencias de ultramaratón más exigentes del mundo. Y una vez más, detrás de cada entrenamiento, de cada viaje y de cada kilómetro, hay mucho más que una competencia: está el sueño de seguir haciendo historia y de llevar el nombre de Eldorado y Misiones a uno de los escenarios más emblemáticos del deporte mundial.

En diálogo con Multimedios Génesis, Sandra compartió cómo se prepara para este nuevo desafío, habló de los sacrificios que implica sostener una carrera deportiva de este nivel y, especialmente, del enorme equipo humano que la acompaña en cada paso.

Entre ellos está Daniel, su esposo y compañero de ruta, quien se transforma en una pieza fundamental durante las competencias. También estuvieron presentes en la entrevista integrantes de Eldorado Trail Running, un equipo que hoy trabaja para dar un paso más y convertirse en una asociación deportiva.

246 kilómetros, 36 horas y una carrera contra el tiempo

El Espartatón no es simplemente correr. Son 246 kilómetros que deben completarse en un máximo de 36 horas, atravesando decenas de puestos de control con tiempos establecidos.

Cada segundo cuenta.

Sandra explicó que la competencia exige una preparación minuciosa, donde hasta los detalles más pequeños pueden marcar la diferencia.

“Los detalles más básicos, desde qué media me voy a poner, qué tipo de remera, la costura, la zapatilla, todo se debe tener en cuenta”, explicó.

El entrenamiento también implica aprender a atravesar el dolor, el cansancio, el sueño y los imprevistos. Porque en una carrera de 36 horas puede pasar de todo y, como contó Sandra, muchas de esas situaciones deben ser entrenadas antes de llegar a la largada.

Siete años escribiendo una historia

Sandra ya completó seis Espartatones consecutivos y ahora va por el séptimo.

En la entrevista contó que recibió una notificación que la reconoce como la primera mujer del mundo en lograr seis participaciones consecutivas en esta competencia.

Pero quizás uno de los aspectos que más emociona de su historia es que aquella primera participación no nació pensando en récords ni reconocimientos.

Con el paso de los años, aquella experiencia se transformó en una historia que hoy también pertenece a Eldorado.

“Tenemos una firma histórica”, destacó Sandra al recordar que su nombre, el de Eldorado y el de Argentina quedaron vinculados a la historia del ultramaratón.

Y ahora va nuevamente por Grecia, llevando consigo una bandera que representa mucho más que una ciudad.

Detrás de una atleta, una familia entera

Para llegar hasta allí hay mucho más que entrenamiento.

Hay zapatillas que se gastan, indumentaria, suplementos, viajes, combustible, estadías y horas de preparación. Pero también hay vacaciones que se resignan, responsabilidades familiares que se reorganizan y personas que acompañan silenciosamente para que un sueño pueda hacerse realidad.

Sandra contó que sus hijos incluso resignaron vacaciones para acompañar sus compromisos deportivos.

Y habló especialmente de Daniel.

Durante una carrera, él lleva horarios, alimentación, hidratación y todo lo necesario para asistirla en los diferentes puestos de control. Mientras Sandra corre durante horas, Daniel también enfrenta su propia carrera: manejar, buscar dónde detenerse, estar atento al tránsito y observar cada gesto para anticiparse a cualquier necesidad.

Son dos personas corriendo una misma carrera, aunque solamente una lleve las zapatillas.

Los “ángeles” que aparecen en el camino

Sandra también quiso detenerse en algo que considera fundamental: la gente que aparece para hacer que el camino sea un poco más liviano.

Familiares, amigos, profesionales, comerciantes y patrocinadores de Eldorado que, de distintas maneras, aportan para que pueda continuar.

Mencionó especialmente a Farmacia 9 de Julio, Coco Tarnowski, El Campesino, el Instituto de Inglés de Pierina Cantarutti y Axión, además de los profesionales que forman parte de su preparación física y recuperación.

También destacó el trabajo de su entrenador, del kinesiólogo, del traumatólogo y de todo el equipo que la acompaña.

“Siempre aparecen ángeles”, expresó Sandra, al referirse a esas personas que, con un aporte, un gesto o simplemente estando presentes, ayudan a sostener el sueño.

Actualmente, todavía necesitan reunir aproximadamente mil euros para completar los gastos del viaje, por lo que Sandra invitó a quienes quieran colaborar a sumarse.

Un sueño que quiere quedar en Eldorado

Pero esta historia no termina en Grecia.

Sandra y el equipo de Eldorado Trail Running están trabajando en la conformación de una asociación deportiva que permita acompañar a quienes quieran iniciarse en el running y fortalecer el crecimiento de esta disciplina en la ciudad.

Y hay un sueño todavía más grande: crear una escuela de atletismo para niños en Eldorado.

Una escuela donde los más chicos puedan descubrir el deporte, aprender, compartir y, quizás algún día, animarse a soñar con sus propias metas.

Porque Sandra sabe que muchas veces todo comienza con algo muy sencillo: ponerse las zapatillas y dar el primer paso.

“Eldorado Salvaje, La Fiesta”: celebrar y construir futuro

En ese camino también aparece “Eldorado Salvaje, La Fiesta”, que se realizará el 7 de noviembre.

Sandra explicó que el evento es independiente de su participación en el Espartatón y que representa la continuidad del Trail de Eldorado Salvaje.

La propuesta busca reunir a la comunidad, celebrar el crecimiento del deporte y, al mismo tiempo, recaudar fondos para avanzar en la conformación de la futura asociación.

La invitación es a ser parte de algo que va más allá de una noche de fiesta: contribuir a construir un espacio deportivo para las próximas generaciones.

Una historia que recién empieza

A los 48 años, Sandra sigue demostrando que los límites muchas veces comienzan donde dejamos de intentarlo.

Su historia habla de disciplina, pero también de amor. De sacrificios, pero también de sueños compartidos. De kilómetros recorridos, pero sobre todo de personas que decidieron acompañarla.

El próximo 26 de septiembre, cuando vuelva a largar el Espartatón, Sandra no estará sola.

Estará Daniel. Estará su familia. Estará su equipo. Estarán quienes colaboraron para hacer posible el viaje.

Y estará también Eldorado.

Porque cada vez que Sandra corre, no solamente persigue una meta. Lleva consigo una bandera, una historia y el sueño de que algún día muchos niños de esta ciudad puedan descubrir, como ella, todo lo que son capaces de alcanzar cuando se animan a dar el primer paso.

Multimedios Génesis