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Santino recibió el alta, no presenta rastros de la enfermedad y se prepara para un nuevo trasplante

Después de semanas de incertidumbre, la familia de Santino recibió una de las noticias más esperadas. Los últimos estudios confirmaron que no se detectaron rastros de la enfermedad, una respuesta favorable a la inmunoterapia que recibió durante el último mes y que le permitirá avanzar hacia un nuevo trasplante de médula.

Natalia Rodríguez, mamá del niño, contó que el informe marcó un antes y un después para la familia. «Literalmente fue volver a respirar», expresó al describir el alivio que sintieron al conocer el resultado.

La mujer explicó que la ausencia de enfermedad significa que Santino respondió al tratamiento y está en condiciones de pasar a la siguiente etapa, aunque todavía no hay una fecha definida para el trasplante. Según estiman los médicos, el procedimiento podría realizarse dentro de dos o tres semanas.

Una recuperación después de semanas críticas

Natalia recordó que el último mes fue especialmente complejo. Tras celebrar el cumpleaños número ocho de Santino, comenzaron fuertes dolores en las piernas y el abdomen que obligaron a una internación de urgencia.

Los estudios confirmaron que la leucemia había avanzado rápidamente: la presencia de células enfermas pasó del 5% al 60% en apenas 15 días, pese a que el niño continuaba con quimioterapia.

Ante ese escenario, la inmunoterapia representaba la última alternativa disponible antes del trasplante.

«Era la última carta que teníamos bajo la manga», afirmó la madre. Además, recordó que el mismo tratamiento no había dado resultados el año pasado, situación que impulsó la campaña solidaria que permitió viajar a Singapur en busca de otra opción terapéutica.

«Había evidencia científica de que esta vez podía funcionar, pero siempre está el miedo de un papá. Hoy estamos muy felices y esperanzados de poder ponerle fin a esta gran lucha», señaló.

Hoy recibe el alta

Otra de las buenas noticias es que Santino será dado de alta este viernes, luego de mostrar una evolución favorable en una complicación denominada microangiopatía, que lo obligó durante semanas a recibir numerosas transfusiones.

Según explicó Natalia, los valores en sangre comenzaron a estabilizarse y eso permitió que los médicos autorizaran su salida del hospital para continuar con estudios pretrasplante.

«Él está feliz porque hace mucho tiempo que está encerrado en una habitación. Esto le va a dar aire fresco y también fuerzas para lo que viene», comentó.

La madre reconoció además el desgaste físico y emocional que atravesó durante este proceso. «Cuando él está mal, a mí se me cierra el estómago. Ahora queremos aprovechar estas semanas para fortalecernos los dos, descansar y alimentarnos bien», expresó.

El desafío del tercer trasplante

Aunque el panorama cambió con el resultado de los estudios, la familia sabe que el camino todavía será complejo. Santino afrontará su tercer trasplante de médula, un procedimiento que implica mayores riesgos por la carga acumulada de tratamientos.

Natalia será nuevamente la donante y explicó que, en su caso, la extracción de médula se realizará mediante una punción.

Uno de los principales temores del equipo médico es que el niño vuelva a desarrollar un síndrome de obstrucción venosa hepática, una grave complicación que ya sufrió durante el trasplante realizado en Singapur.

Por ese motivo, los profesionales indicaron una medicación específica que debe administrarse de manera preventiva antes del procedimiento.

Buscan una medicación que debe llegar desde el exterior

La familia ya inició los trámites ante la obra social para conseguir el medicamento, aunque el principal obstáculo es el tiempo.

Natalia explicó que el fármaco debe importarse desde el exterior, un proceso que suele demorar varios meses, mientras que el trasplante podría concretarse en apenas dos semanas.

«Ahora tenemos que enfocarnos en conseguir esa medicación. Ya hicimos el pedido a la obra social y también estamos buscando otras alternativas porque no tenemos mucho tiempo», indicó.

Mientras esperan la fecha definitiva del trasplante, la familia celebra el resultado que volvió a abrir una puerta a la esperanza y permite que Santino afronte la próxima etapa con la enfermedad controlada.