Paraguay. La violencia desbordó el Estadio Defensores del Chaco este domingo 19 de abril, obligando a la suspensión definitiva del enfrentamiento entre Olimpia y Cerro Porteño.
El reloj marcaba las 19:13 horas de este domingo cuando la realidad superó a la ficción en el máximo recinto deportivo de Paraguay. El clásico entre Olimpia y Cerro Porteño, que apenas había completado 30 minutos de la primera etapa, debió ser interrumpido por el árbitro Juan Gabriel Benítez ante una escalada de violencia incontrolable en los sectores de las gradas.
El foco del conflicto se originó en la Gradería Norte, donde la hinchada organizada del “Ciclón” inició un enfrentamiento frontal contra los efectivos de la Policía Nacional.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando, en medio de una lluvia de proyectiles y disparos de balines de goma, un grupo de barras logró arrebatar escudos oficiales a los agentes de seguridad.
En un acto de provocación que quedó registrado en las capturas de la transmisión de Telemundo Paraguay, los hinchas exhibieron estos implementos como trofeos de guerra en lo alto de la tribuna, desafiando abiertamente a las autoridades mientras el orden público se desvanecía por completo.
La situación se tornó crítica cuando la policía respondió con gases lacrimógenos y gas pimienta para intentar dispersar a los violentos. Debido a la acción del viento, los químicos se propagaron hacia las zonas de Preferencias y Plateas, provocando escenas desgarradoras de pánico.
Padres y madres se vieron obligados a evacuar de urgencia con sus hijos pequeños en brazos para evitar la asfixia, mientras el ambiente se volvía irrespirable para los asistentes.
En un gesto de humanidad ante el caos, los jugadores de Cerro Porteño, liderados por el delantero argentino Pablo Vegetti, abandonaron sus posiciones tácticas para acercarse al alambrado. Los futbolistas lanzaron botellas de agua a los aficionados afectados y exigieron a los gritos que cesara el uso de gases, priorizando la integridad de las familias por sobre el desarrollo del partido.
Antes de que la violencia se apoderara de la jornada, el encuentro se encontraba empatado 0-0, destacando un emotivo homenaje previo a Richard Ortiz por alcanzar la cifra histórica de 500 partidos con la camiseta de Olimpia.
Sin embargo, Michel Sánchez, director de competiciones de la APF, confirmó la suspensión definitiva al declarar que no existían las garantías mínimas para seguir. Ahora, el caso queda en manos del Tribunal de Disciplina de la Asociación Paraguaya de Fútbol, que deberá decidir las sanciones para una jornada que la prensa local calificó como una “vergüenza” que mató el espectáculo.
