Secaderos y Cooperativas evalúan las posibilidades de créditos warrant para la yerba

El fin de semana se conoció que el gobierno de la provincia está trabajando en la posibilidad de facilitar el acceso a créditos para la producción yerbatera, a través de la suscripción de un sistema warrant, es decir facilitar el acceso a recursos mediante el respaldo de la materia prima. Con este mecanismo pretenden elevar a 400 pesos el kilo de hoja verde como mínimo.

Ante esta noticia, publicada por este medio en su editorial de domingo, distintas voces del sector yerbatero plantearon su punto de vista. Así, Julio Petterson, productor y subsecretario de Asuntos Yerbateros, aseguró que es “un paliativo que con mucho esfuerzo está haciendo la provincia para poder darle la posibilidad a los secaderos de tener fondos propios para salir a comprar la hoja verde”.

Mientras que Gustavo Hein, productor y miembro de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (Fedecoop) explicó que “cada vez que aparece este mecanismo financiero es un síntoma de que estamos en una crisis, cuando el sector tiene que empezar a endeudarse para atender los gastos corrientes y el pago de materia prima significa de que las variables económicas que regulan la actividad tienen alguna crisis en algunos de sus eslabones”, sintetizó.

Ambos productores y referentes de sus sectores dialogaron con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7, y plantearon la situación de la cadena yerbatera y de los precios de la materia prima.

Ayuda a finalizar la cosecha

Para Petterson esta línea de crédito “ayudará a los productores a finalizar la cosecha, la cual falta prácticamente faltan dos meses”. Asimismo expresó “los secadores serían los que tienen que tomar el crédito en los bancos para poder comprar la materia prima al productor y así poder secar, procesar y vender a las industrias. Entonces sacan el crédito y luego con los cheques que reciben de la industria devuelven el crédito, esa es la manera por ahí que se puede ir haciendo por el momento”.

Si bien el funcionario advirtió que es un riesgo por la deuda que toma la cooperativa para ejercer la compra al productor, explicó que la toma del crédito le deja más rentabilidad que vender los cheques con que las empresas le pagan el producto. “El secadero hoy está recibiendo un cheque a 90 o 120 días, en vez de ir a venderle esos cheques al banco, le sale más barato la toma el crédito, con esa plata sale a comprar al productor y con los cheques pagan el crédito que es en pesos y con tazas inclusive subsidiadas por el banco Nación”, dijo y agregó “entonces en ese costo de venta de valores le va a quedar un margen mejor y más acorde para poder pagar un poquito mejor al productor por kilo de hoja verde. Es la manera que se está trabajando hoy por hoy para pagar el servicio de cosecha y acortarle un poco el plazo de los cheques a la hoja verde del productor”.

Por otra parte, anticipo que alrededor de 90% de las Cooperativas están en condiciones de tomar el crédito. “En este último tiempo nuestras industrias trabajaron medianamente bien y regularizaron su estado económico, porque lo que están dadas las condiciones para tomar el crédito, ahora queda en cada cooperativa si lo quieran tomar o no, ya es una postura de cada empresa”, cerró.

El precio se va por otro lado

Por su parte Hein, explicó que los créditos warrant son “básicamente algo parecido a lo que en el antiguo mercado consignatario se conocía como la prenda de la yerba mate, un mecanismo a través del cual inmovilizando determinada cantidad de la materia prima, uno accede a un crédito en este caso estaría con una tasa subsidiada en un porcentaje por parte del gobierno provincial”.

En esa línea, agregó que la toma de este crédito no elevaría en precio de la yerba mate, “el proceso de formación de precio va por otro lado, esto es un crédito, salvo que uno use un crédito para completar lo que le falta al precio, es como si en tu casa cuando te falta plata te vas al banco y sacas un crédito. Podes hacerlo uno o dos meses, pero a la larga terminas endeudado sin poder pagar el crédito y sin poder pagar los gastos corrientes. El precio se forma de otra manera, lo que hoy es el juego de la oferta y la demanda”.

Sobre la toma del crédito, Hein manifestó que será decisión de cada empresa, “tendrá que hacer una evaluación si le conviene o no, es una cuestión particular” e indicó que existe un límite ya que la cuantía del crédito está limitado.

“No es que una empresa puede ir y pedir todo el crédito o el monto que quiera, sino que hay un límite que es de 80 millones de pesos, que hoy por hoy teniendo en cuenta el volumen de dinero que maneja la actividad no es un monto tan significativo”, explicó y añadió que el mercado yerbatero es complejo y tiene sus particularidades.

“Tenemos la idea de que no puede haber una actividad sin que exista un mayor o menor grado de regulación, por eso estamos a favor de que se le otorguen todas las facultades que se le quitaron al INYM por el DNU 70/23”, concluyó.