Sturzenegger aseguró que la nueva ley de cabotaje reduciría 15% el costo logístico a los madereros del norte misionero

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, utilizó a los empresarios de la madera del norte misionero para graficar los beneficios que traería la desregulación del transporte fluvial. Señaló que la reactivación del puerto de Eldorado permitiría una reducción de 15% en los costos de transporte de los exportadores de la forestoindustria de la zona.

En una extensa entrevista a radio Mitre de Buenos Aires, el funcionario encargado de los proyectos de desregulación que impulsa el gobierno nacional se refirió a la nueva ley de cabotaje para el transporte fluvial de cargas. Utilizó a los empresarios de la forestoindustria misionera como ejemplo, explicó que dadas las distancias al puerto de Buenos Aires, estarían entre los más beneficiados por la medida.

Si dar mayores detalles respecto a la nueva norma, consideró que la ley que regula el transporte fluvial y marítimo en Argentina hace que esas actividades sean muy caras y la nueva ley lo haría más barato. Explicó que el objetivo de la nueva ley es “sacar esa estructura que básicamente hace tan cara, onerosa y difícil la navegación en Argentina”.

Mencionó puntualmente al puerto de Eldorado y su zona de influencia para ejemplificar el impacto que tendría el cambio. “Un productor forestal de Eldorado, Misiones, para llenar un barco de madera necesita 300 camiones. Tiene que subir esos 300 camiones y mandarlos mil kilómetros, quemando gasoil, hasta Zárate”, expresó.

Señaló que si en vez de tener que ir hasta Zárate en camiones pudieran usar el puerto de Eldorado, el costo se reduciría en 15 puntos porcentuales. “Hacen 10 kilómetros hasta el puerto de Eldorado, los cargan todos en un barco y ya están allá en China”, afirmó.

Entre los aspectos que el gobierno nacional pretende incluir en la reforma de la ley de cabotaje se cuenta la habilitación a naves de bandera extranjera a operar cabotaje argentino permitiéndoles obtener matrícula nacional, flexibilizando la composición de la tripulación y los requisitos de bandera.

La instrumentación de banderas de conveniencia que permitirían a los armadores locales utilizar registros extranjeros temporales para reducir drásticamente los costos de flete, que según el ministro triplican o cuadruplican a los de países vecinos.

Además, la reforma eliminaría la exigencia de aval sindical para la dotación de tripulaciones y se declara a la navegación como un servicio esencial, lo que impone una prestación mínima obligatoria durante huelgas.