Aunque cada elección provincial tiene su dinámica, el ausentismo se repite como una tendencia preocupante en todo el país. En algunas jurisdicciones, como Chaco y San Luis, la concurrencia cayó más de 10 puntos respecto a 2021.
El denominado “Superdomingo electoral” dejó un dato que atraviesa partidos, provincias y resultados: la baja participación ciudadana. Si bien los analistas suelen repetir que “cada elección es un mundo”, el fenómeno del ausentismo generalizado empieza a configurar una señal de alerta para el sistema democrático.
Según datos preliminares recopilados de las justicias electorales provinciales, en Chaco votó apenas el 52% del padrón, una caída de 14 puntos porcentuales respecto a la elección de 2021, cuando había alcanzado el 66%. En San Luis, la baja también fue significativa: del 77,5% hace cuatro años al 65% actual, es decir, 12,5 puntos menos.
Jujuy y Salta mostraron retrocesos más moderados, pero igualmente sostenidos. En la primera, la participación bajó del 70,5% al 65%, mientras que en Salta descendió del 64% al 59%.
Estos datos confirman un fenómeno que ya se venía observando elección tras elección, pero que este domingo se evidenció con mayor fuerza: el desinterés, la apatía o el desencanto de una parte creciente del electorado. “Estamos viendo una tendencia nacional a la baja participación que debería preocupar a toda la dirigencia, más allá de los resultados”, indicó a través de su cuenta en X el analista Pablo Salinas (@SalinasPabloJ).
