Con la mediación de Malasia, Estados Unidos y China, los gobiernos de Tailandia y Camboya pactaron un cese de hostilidades tras un conflicto fronterizo que dejó 35 muertos y más de 290.000 desplazados. La medida entra en vigor esta medianoche.
Tras cinco días de intensos combates en la frontera entre Tailandia y Camboya, ambos gobiernos acordaron este domingo un alto el fuego «inmediato e incondicional» a partir de las 24:00 del 28 de julio (17:00 GMT). Así lo anunció el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, durante una reunión celebrada en su país en calidad de presidente pro tempore de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
«Un alto al fuego inmediato e incondicional, con efecto desde las 24:00 del 28 de julio. Esto es un primer paso vital hacia la desescalada y la restauración de la paz y la seguridad», declaró Anwar, acompañado de los primeros ministros de Camboya, Hun Manet, y de Tailandia, Phumtham Wechayachai, quien ejerce como jefe de Gobierno interino tras la suspensión de Paetongtarn Shinawatra.
El acuerdo llega luego de un violento enfrentamiento que estalló el 24 de julio y dejó 35 muertos —22 tailandeses (14 civiles y 8 soldados) y 13 camboyanos (8 civiles y 5 militares)—, además de decenas de heridos. Cerca de 300.000 personas fueron evacuadas por el conflicto: más de 156.000 en Tailandia y alrededor de 135.000 en Camboya, actualmente alojadas en centros de evacuación y campamentos temporales.
El conflicto, que se desató tras semanas de tensiones en la frontera, incluyó ataques con cazas F-16, cohetes BM-21 y otras piezas de artillería pesada.
La reunión en Malasia, que también contó con la presencia de los embajadores de Estados Unidos y China, Edgard D. Kagan y Ouyang Yujing, marcó un punto de inflexión. Hun Manet agradeció expresamente “la mediación del presidente estadounidense, Donald Trump”, y destacó el rol de China como observador en las conversaciones.
“Que nuestras discusiones bilaterales vuelvan a la normalidad en la relación”, expresó el mandatario camboyano, al tiempo que reafirmó su compromiso de restaurar los canales diplomáticos, debilitados tras la llamada a consultas de los embajadores de ambos países.
Desde el lado tailandés, Phumtham Wechayachai destacó la importancia del acuerdo como “una resolución pacífica para proteger la soberanía y la vida de las personas”, y agradeció a Malasia y a las partes involucradas por su papel en la mediación.
Para garantizar la implementación del cese al fuego, Anwar Ibrahim anunció que se llevarán a cabo al menos dos reuniones bilaterales más. La primera está prevista para el martes próximo, e involucrará a los jefes militares de ambos países; la segunda se celebrará el 4 de agosto.
“El encuentro se tradujo en charlas positivas que concluyeron con el compromiso de restaurar la paz y la seguridad en las zonas fronterizas”, concluyó Anwar, quien definió el gesto como “un paso esencial para la estabilidad regional”.
Fuente: DW
