Andresito. La crisis yerbatera golpea cada vez con más fuerza a los trabajadores rurales de Misiones. En Comandante Andresito, alrededor de 100 tareferos se quedaron sin agua potable por no poder pagar las boletas del servicio, con facturas que llegan a los $400.000 y $600.000. Ante esta situación, Ana Cubilla, secretaria general de la Federación de Trabajadores Rurales Argentinos (FeTaRA), pidió que las autoridades provinciales intervengan para controlar a la cooperativa encargada del suministro y revisar los servicios que presta.
Cubilla explicó que las familias deben elegir entre cubrir sus necesidades básicas y pagar el servicio. “Entre pagar y a veces prefieren comer y no pagar el agua”, sostuvo. Además, advirtió que los cortes se concretan con deudas acumuladas de apenas dos facturas, lo que agrava la situación de hogares que ya atraviesan dificultades económicas.
La dirigente señaló que el problema no se limita a un grupo de familias y que, después de la difusión de las imágenes de las boletas, recibió reclamos similares de otros barrios. Según planteó, existen sectores enteros habitados por tareferos que enfrentan dificultades para afrontar los costos del servicio.
Boletas excesivas y reclamo de controles
Uno de los principales cuestionamientos de Cubilla apunta a los montos facturados y a los criterios utilizados para calcular el consumo. La referente sindical mencionó que existen casos en los que las boletas parten de un consumo básico elevado y cuestionó la falta de respuestas concretas ante los reclamos de los usuarios.
“Tenemos boletas de 600.000 pesos, de 400.000 pesos. Esa familia no la va a poder pagar”, remarcó. En ese sentido, consideró que ofrecer planes de pago no resuelve el problema de fondo si las familias continúan recibiendo facturas que no pueden afrontar.
Cubilla también pidió revisar el funcionamiento de las cooperativas y los mecanismos de medición del consumo. Según explicó, las perforaciones y las conexiones de agua se realizaron con intervención del Estado provincial, por lo que reclamó que se busquen alternativas para garantizar el acceso al servicio, especialmente en los barrios donde viven trabajadores afectados por la crisis económica.
En ese marco, solicitó que se gestionen controles desde los organismos provinciales y mencionó al EPRAC y al Ministerio de Energía como ámbitos a los que podrían acudir para revisar la situación. El planteo apunta a que se analicen los cobros y las prestaciones de las instituciones responsables del servicio.
El impacto de la crisis yerbatera en los tareferos
Para la secretaria general de FeTaRA, la situación de Andresito refleja una crisis que excede a los productores yerbateros y alcanza también a los trabajadores que dependen de la actividad. Advirtió que la caída de los ingresos repercute en la alimentación, la educación y la posibilidad de cubrir necesidades elementales.
“No solamente que no se puede comer y no se puede mandar a los chicos a la escuela y no se puede comprar un par de zapatillas, sino que tampoco ya no podemos ni siquiera bañarnos”, expresó al describir las consecuencias de los cortes de agua.
Cubilla recordó que desde el inicio del proceso de desregulación de la actividad yerbatera vienen reclamando que se declare la emergencia tarefera. Sostuvo que los trabajadores deben ser incluidos en las respuestas a la crisis, ya que también sufren la pérdida de ingresos y el deterioro de sus condiciones de vida.
Finalmente, insistió en la necesidad de que las instituciones responsables den respuestas y que las autoridades intervengan para garantizar el acceso al agua potable. Para la dirigente, el caso de Andresito expone la urgencia de atender una problemática que afecta directamente a las familias trabajadoras de Misiones.
