Las condiciones meteorológicas extremas marcaron el fin de semana en Alemania y Reino Unido, donde la combinación de nevadas y heladas interrumpió las actividades cotidianas y generó complicaciones en el transporte. La acumulación de nieve llegó a 40 centímetros en zonas altas, mientras que las temperaturas bajo cero dificultaron los desplazamientos y el funcionamiento de la infraestructura.
En el Reino Unido, las pistas de los aeropuertos de Liverpool y Manchester tuvieron que cerrar temporalmente, aunque las autoridades anunciaron planes para reabrirlas. Sin embargo, el aeropuerto de Leeds Bradford permaneció cerrado sin una fecha clara de reapertura.
Las principales carreteras del país se vieron afectadas, con problemas de circulación en un momento de gran tráfico, cuando muchas familias y estudiantes regresaban tras las vacaciones de fin de año.
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Los cortes en el suministro eléctrico fueron otro de los efectos del temporal. En este contexto, se reportaron apagones en ciudades como Birmingham, Bristol y Cardiff, mientras los equipos trabajaban para restaurar el servicio. Además, el clima adverso obligó a cancelar numerosos eventos deportivos, aunque el partido de la Premier League entre Liverpool y Manchester United se mantuvo tras una inspección de la cancha en el estadio Anfield.
El principal servicio meteorológico británico, Met Office, informó que las nevadas se desplazarían hacia el norte, afectando principalmente a las regiones entre Inglaterra y Escocia, mientras que las áreas del sur enfrentarían posibles inundaciones en ríos como el Taw y el Avon. Las advertencias para las comunidades rurales, especialmente en las zonas montañosas, incluyeron el riesgo de aislamiento.

En Alemania, las nevadas y el hielo también generaron caos. El aeropuerto de Frankfurt tuvo que cancelar 120 vuelos de los 1.090 programados para el domingo. En Múnich, solo una pista estuvo operativa durante la mañana, mientras los equipos trabajaban para despejar la otra. Las conexiones ferroviarias en la región de Frankfurt también se vieron afectadas, con numerosos retrasos y cancelaciones en los servicios de larga distancia.
En las carreteras alemanas, las condiciones fueron igualmente adversas. En Baden-Wurtemberg, un autobús se salió de la vía cerca de Hemmingen y dejó ocho personas heridas. Las autoridades locales recomendaron a los ciudadanos permanecer en sus hogares y evitar desplazamientos innecesarios para prevenir accidentes.
Aunque las previsiones no anticiparon mejoras inmediatas, los equipos de emergencia trabajan para restaurar servicios y garantizar la seguridad en las áreas más afectadas. Tanto en Alemania como en Reino Unido, las nevadas y el hielo demostraron el impacto que el clima extremo puede tener en la vida diaria y las operaciones de transporte.
Con información de Euronews

