José Rabe, de 27 años, falleció este lunes tras permanecer ocho días internado en terapia intensiva por las graves lesiones sufridas en el siniestro ocurrido sobre la Ruta Nacional 14. Otros dos jóvenes continúan hospitalizados en Posadas.
José Rabe, de 27 años, murió este lunes a raíz de las graves heridas que sufrió en el choque registrado el pasado 20 de septiembre sobre la Ruta Nacional 14, a la altura del kilómetro 976, en San Vicente. Con su fallecimiento, el siniestro ya dejó tres víctimas fatales.
Rabe conducía una de las camionetas involucradas y permanecía internado en terapia intensiva con un traumatismo encéfalo craneano grave. De acuerdo con el parte médico difundido durante la mañana, murió alrededor de las 7 como consecuencia de las lesiones y un posterior paro cardiorrespiratorio.

El accidente había provocado inicialmente la muerte de un adolescente de 14 años, identificado como M. R., y de Joaquín Joel Lange, de 18.
En tanto, otros dos jóvenes permanecen internados en el Hospital Madariaga de Posadas. Nicolás G., de 23 años, presenta una fractura expuesta de tibia y peroné derecho, mientras que Kevin A. F., de 22, sufrió un traumatismo de tórax, hematoma pulmonar, una herida en la región axilar y una fractura de una vértebra dorsal.
La Policía continúa con las actuaciones para establecer las circunstancias en las que se produjo el choque.
Qué ocurre con la causa tras la muerte del adolescente
La muerte del adolescente de 14 años que conducía una de las camionetas también tiene consecuencias en el expediente judicial. Según explicó el abogado Miguel A. Cassettai, en materia penal rige el principio de personalidad de la pena, por lo que la responsabilidad penal no se extiende a los padres por el solo vínculo familiar.
Además, al haber fallecido el menor, la acción penal en su contra se extingue, de acuerdo con el artículo 59 del Código Penal. Por ese motivo, la investigación no puede continuar con una acusación penal contra el adolescente.
La situación es diferente en el ámbito civil. De acuerdo con otra fuente judicial consultada, los familiares de las personas fallecidas y de quienes resultaron heridas podrían iniciar reclamos por daños y perjuicios contra quienes eventualmente sean considerados responsables.
Para determinar esa eventual responsabilidad será necesario establecer quién era el titular de la camioneta y quién tenía su guarda al momento del accidente. También podrían analizarse los bienes y el patrimonio de las personas alcanzadas por una eventual obligación de reparar los daños.
Luego del choque, el padre del adolescente, Ricardo Rivero, sostuvo que su hijo había tomado la camioneta sin autorización. Esa circunstancia deberá ser incorporada al análisis para determinar cómo y bajo qué condiciones el menor accedió al vehículo.
Otro aspecto que deberá definirse es la cobertura del seguro. La falta de licencia de conducir del adolescente y su edad podrían generar un planteo de exclusión de cobertura por parte de la aseguradora, aunque esa cuestión dependerá de las condiciones del contrato y de las circunstancias concretas del siniestro.
De esta manera, la muerte del adolescente extingue la posibilidad de continuar una acción penal en su contra, pero no impide que las familias de las víctimas recurran a la vía civil para reclamar una eventual reparación por los daños derivados del accidente.
