CABA. La mesa chica ampliada de la Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió este martes retomar las medidas de acción directa en la vía pública mediante una movilización convocada para el próximo 8 de octubre a las 15:30 frente a la Secretaría de Industria, Comercio y Pyme, bajo la premisa de defender la producción y el empleo local. Tras un encuentro en la sede de la UOCRA donde se analizó el deterioro de los indicadores económicos y sociales, la central obrera confirmó además su participación en la marcha universitaria del 15 de octubre, al tiempo que evalúa los pasos a seguir de cara al 17 de octubre y en la antesala de su histórica audiencia con el papa León XIV en el Vaticano.
En el marco de una reunión de la mesa chica ampliada celebrada en la sede central de la UOCRA, ubicada sobre la avenida Belgrano 1870 en la Ciudad de Buenos Aires, la conducción de la CGT y representantes de alrededor de 40 gremios acordaron volver a las calles. La medida principal consistirá en una marcha hacia las oficinas de la Secretaría de Industria, Comercio y Pyme, programada para el miércoles 8 de octubre a las 15:30. Asimismo, la cúpula sindical ratificó que acompañará con sus columnas la cuarta marcha universitaria prevista para el 15 de octubre, mientras que aún no fijó una posición definitiva en relación con las conmemoraciones del 17 de octubre ni ante la posibilidad de un nuevo paro general.
El cónclave sindical contó con la presencia de dirigentes de primera línea. Flanqueados por una proyección con estética de transmisión deportiva que rezaba la frase “Las Malvinas son argentinas. La industria también”, se sentaron a la mesa el anfitrión Gerardo Martínez (UOCRA) y los integrantes del triunvirato conducido por Jorge Sola (Seguros), Cristián Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros). A ellos se sumaron referentes históricos del sindicalismo como Hugo Moyano, Andrés Rodríguez (UPCN), Héctor Daer (Sanidad) y Maia Volcovinsky (Judiciales), entre otros.
Al fundamentar la convocatoria del 8 de octubre, Jorge Sola explicó los motivos de la resolución adoptada: “Llegamos a la consonancia de un diagnóstico que afecta a todo el tejido productivo, en especial a los trabajadores: crecimiento del desempleo, de la pobreza, baja del poder adquisitivo y necesitamos seguir en este plan de lucha”. A su vez, remarcó las demandas que trasladarán al Gobierno nacional al señalar: “Necesitamos un proyecto industrial que piense en un modelo de producción, de desarrollo, de trabajo y de generación de puestos genuinos”.
La decisión de reactivar las movilizaciones se inscribe dentro de la estrategia de protesta escalonada planteada en julio pasado, denominada por la propia dirigencia como un plan de lucha “a la francesa”, orientada a sostener el conflicto en el tiempo mediante acciones focalizadas en lugar de paralizar la actividad con huelgas generales continuas. La última demostración de fuerza de la central había sido la marcha del 20 de agosto hacia el Ministerio de Economía para entregar un petitorio al ministro Luis Caputo sobre el endeudamiento de las familias. Desde entonces, el esquema de movilización conjunta con las dos CTA y los movimientos sociales había experimentado una pausa, incluyendo la cancelación de una protesta prevista para el Día de la Industria por diferencias de criterio entre las centrales.
En el trasfondo del debate interno, sectores cegetistas presionaban para elevar el nivel de confrontación ante el desgaste percibido en la gestión del presidente Javier Milei y el deterioro de las variables sociales. Pese a que las dos CTA anunciaron un paro nacional para fines de octubre y diversos gremios solicitaban una huelga previa a la agenda internacional de la CGT, esa alternativa no cosechó consenso en la mesa chica. En cuanto a la conmemoración del 17 de octubre —Día de la Lealtad Peronista—, las opciones de un acto masivo propio perdieron fuerza debido a que gran parte de los sindicatos evalúa sumarse al acto que planea el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Por otra parte, la conducción sindical mantiene el foco en las gestiones internacionales lideradas por Gerardo Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la CGT y habitual representante obrero ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Tras la audiencia mantenida el pasado 12 de septiembre en el Vaticano por Martínez y Cristián Jerónimo, en la cual hicieron entrega de un informe sobre la coyuntura socioeconómica del país, la central sindical confirmó que fue recibida en la agenda del papa León XIV. La reunión con el Pontífice quedó agendada para el lunes 9 de noviembre en el marco de un encuentro sobre el Mundo del Trabajo que se llevará a cabo en la Universidad Católica Argentina (UCA).
