Durante el mes de mayo, el ingreso de visitantes no residentes a la Argentina alcanzó las 379,9 mil personas, lo que representó un incremento del 20,4% en comparación con el mismo período de 2025. Este repunte se distribuyó de manera positiva en todas las vías de acceso al país.
El transporte aéreo lideró las preferencias al concentrar el 54% del total de los ingresos con 205,1 mil turistas, marcando una suba interanual del 25,4%. Por su parte, la vía terrestre representó el 34% de los arribos con 129,2 mil turistas y un alza del 10,7%, mientras que la vía fluvial o marítima aportó el 12% restante, registrando un avance del 29,9%.
Con respecto al origen de los visitantes, los países limítrofes consolidaron su hegemonía al explicar el 64,2% de las llegadas totales. Brasil encabezó el flujo de turistas no residentes con 87,2 mil visitantes, logrando una participación del 22,9% sobre el total general. Detrás se ubicaron Uruguay con 59,6 mil turistas, Chile con 55,1 mil y el bloque denominado Resto de América con 53,3 mil personas.
Aldo Elias, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT), explicó que este aumento del turismo receptivo y la simultánea caída del emisivo responden a factores compartidos, destacando que el tipo de cambio se sigue ajustando y el país dejó de ser tan caro como lo era un año atrás. Elias enfatizó el efecto particular de Brasil, señalando que el país vecino revaluó su moneda y se encareció, lo que provocó una mayor cantidad de brasileños recorriendo la región (especialmente la Argentina) y un menor caudal de argentinos viajando hacia ese destino.
Caída concentrada en el turismo emisivo y el efecto del calendario deportivo
En paralelo al crecimiento receptivo, los viajes de residentes argentinos al exterior sufrieron una contracción del 12,1% interanual en mayo, totalizando 661,9 mil salidas. Esta reducción de los viajes afuera del país se explicó principalmente por la vía terrestre, canal por el cual se desplazaron 227,2 mil turistas residentes, marcando una baja del 27,5% respecto al año anterior. En contraposición, la vía aérea se mantuvo prácticamente sin modificaciones al registrar 382,9 mil salidas, lo que significó apenas una mínima caída del 0,3% interanual. De esta manera, el achicamiento del turismo emisivo se concentró en los viajes de cercanía y de carácter regional, antes que en los traslados de largas distancias.
Además de las variables cambiarias, el vicepresidente de la AHT asoció la baja del turismo emisivo con factores del calendario deportivo internacional, puntualmente con el inicio del Mundial de fútbol a mediados de junio. Según su análisis, resulta muy probable que aquellas personas que tenían intenciones de realizar un viaje durante el mes de mayo hayan optado por postergarlo para asistir al evento mundialista el mes siguiente.
Una balanza que reduce su brecha pero no sale del terreno negativo
A pesar de los movimientos favorables en ambas direcciones, el turismo receptivo no logró equilibrar la balanza sectorial debido a la amplia diferencia de escala que persiste entre los ingresos y los egresos. Durante mayo, por cada 379,9 mil turistas extranjeros que entraron al territorio nacional, salieron 661,9 mil residentes. Esta combinación arrojó un saldo turístico negativo de 282 mil turistas a favor del emisivo. Al ampliar la medición al total de visitantes internacionales (cifra que añade tanto a turistas como a excursionistas), el déficit global del sector se elevó a 446,9 mil personas.
La tendencia hacia un menor desequilibrio también se vio reflejada en el balance acumulado de los primeros cinco meses de 2026. Entre enero y mayo, el saldo negativo acumulado fue de 3,31 millones de turistas, una cifra que muestra una mejoría frente a los 4,33 millones de déficit registrados en el mismo período de 2025. Aunque el rojo se achicó en la comparación interanual, la brecha estructural se mantiene vigente.
Para la dirigencia de la AHT, la persistencia de este saldo desfavorable se vincula de manera directa con un problema profundo de competitividad. Elias advirtió que mientras no se implemente una baja sustancial de impuestos, la actividad turística local no podrá competir en condiciones similares con la región y el resto del mundo.
El directivo concluyó que, si bien la Argentina avanzó en diversos aspectos de las reformas estructurales necesarias, la reforma impositiva continúa siendo una asignatura pendiente. El escenario futuro del sector quedará supeditado a la evolución de la competitividad de los precios internos, la conectividad general, las estrategias de promoción internacional y la carga tributaria que pesa sobre la actividad.
